UN VIAJE POR URUGUAY Y ARGENTINA: DÍA 27, 28 Y 29

5 comentarios
Día 5, 6 y 7 de noviembre.

La agencia con la que habíamos contratado las dos excursiones de Ushuaia, en vez de hacernos un descuento nos llevó al aeropuerto.

Puntualmente nos recogió a las 7,45 h y ya llegando al aeropuerto, la luz de la mañana era tan bonita y el cielo estaba tan despejado que el propio conductor (parecía el dueño del negocio) se paró para sacar una foto.

Mientras sacábamos esta espectacular foto, por la izquierda (el oeste en este caso) se iba acercando una capa de nubes que oscurecía todo el cielo.

"Así es el clima en Ushuaia, en un día puedes tener todas las estaciones", nos había dicho todo el mundo.

Ya embarcados sólo nos quedaba la rutina de los aviones, aunque bueno, como hacíamos noche en Montevideo, concretamente en el barrio de Carrasco (lo más pijo de la ciudad, pero está cerca del aeropuerto y el hotel estaba bien de precio), además de darnos una buena cena de despedida, pudimos ver un magnífico edificio, en restauración, que luego vimos que era un hotel de principios del siglo pasado.

El día 6 nuestro avión partía a eso de las 14,20 h, así que, después de desayunar, nos fuimos a pasear por toda la "costanera", que le llaman por acá.

Ya de vuelta, sin más, cogimos un Cabify hasta el aeropuerto y... a las8,40 h. aterrizábamos en Bilbao.

Y colorín colorado...



Leer más...

UN VIAJE POR URUGUAY Y ARGENTINA: DÍA 26

6 comentarios
4 DE NOVIEMBRE

Con un poco de retraso partió el catamarán con destino al Canal Beagle. Las excursiones más habituales son dos: La cortita, que te lleva en un recorrido de unas 2h30 min, en la que se ve la Isla de los Pájaros, la Isla de los Lobos Marinos, Una isla donde queda algún resto de antiguos pobladores: los Yamana y finalmente vuelta en el Faro Les Éclaireurs ('Los iluminadores', en francés) que es un faro emplazado en un islote, el punto más alejado de este recorrido. Seguramente, por intereses comerciales, se suele "confundir" con el que dio título a la novela de Julio Verne: El Faro del Fin del Mundo. Que no tiene nada que ver con este y que además estaba mucho más alejado. El faro en el que se inspiró Verne quedó abandonado y destruido por las inclemencias metereológicas hace décadas. Utilizando planos antiguos, se ha restaurado y parece ser que lo quieren poner en funcionamiento, seguramente con intenciones más turísticas que otra cosa. Veréis al final la foto del faro restaurado, que es una casa octogonal de 6,50 m de altura total, ubicada sobre un promontorio rocoso, a 60 m sobre el nivel del mar. nada que ver con el que nos quieren vender. Pero tampoco hay que despreciarlo, porque queda muy bonito allí donde lo han puesto.

La excursión más larga, sigue más adelante hasta una isla donde se pueden avistar pingüinos. Esta excursión ya lleva casi todo el día. Nos pareció pelín larga esa versión así que nos hicimos la corta. Y menos mal.

El día amaneció con mucho viento y ya desde el hotel se veía la mar bastante picada. Al llegar al embarcadero nos dijeron que seguramente la excursión larga se tendría que hacer en versión "corta" ya que desde "Puertos" iban a prohibir alejarse tanto de la costa, precisamente por el viento y el oleaje.

El trayecto de ida una maravilla: la luz del sol, la mar picada, el viento, le daban un punto de emoción al viaje y una enorme belleza al entorno. Al salir a cubierta o al bajar a la isla de los Yamana, el viento era molesto, pero no se puede decir que se pasase frío, para lo que uno supone de antemano.

Como siempre digo, habría que estar allí para ver y sentir todo aquello: Una auténtica maravilla. ¿Las fotos? Una mierdita comparado con estar allí balanceándote en cubierta viendo tomar el sol a los leones marinos.

La vuelta fue un poco más... accidentada. ¡Uf! Me agarré un mareo de tres pares de narices. Pero bueno, ya para cuando llegamos al hotel estaba... casi recuperado.

La tarde tranquila: paseo por el centro, alguna compra, cena y a la cama, que había que madrugar... como de costumbre, pero esta vez para comenzar con el viaje de vuelta.







































Leer más...

UN VIAJE POR URUGUAY Y ARGENTINA: DÍA 24

2 comentarios

DÍA 2 DE NOVIEMBRE.

Después de las aventuras anteriores nuestra intención era intentar no darnos palizas de todo el día por ahí, y cómo teníamos bastante claro qué excursiones pretendíamos hacer, empezamos el día tranquilamente haciendo un Tour de Ushuaia en autobús. Ushuaia cómo ciudad no prometía mucho, pero merecía la pena conocer un poco más su difícil pasado y su turístico presente.

Bien, sin más, según lo previsto. A continuación, después de una hora de paseo en bus, nos fuimos al Museo Marítimo y del Presidio, que con ese nombre ya viene uno a hacerse una idea del follón que hubo por aquí a principios de siglo pasado.

Había visita guiada, pero no llegamos a tiempo así que tuvimos que esperar a la visita de la tarde. La parte Marítima del Museo, bien.

Por la tarde Joseba estaba cansado, así que me fui solo a ver el Presidio con su visita guiada. De camino pasé a ver algunos restaurantes que nos habían recomendado, con vistas a la cena. Me gustó "El Viejo Marino", que además tenía unos precios estupendos.

La visita estupenda con un guía muy didáctico y paciente. Con aquellos fríos e intuyendo el trato que se dispensaba al personal a principios de siglo, más que una prisión, aquello tuvo que ser la isla de los horrores.

Finalizado, me pasé por el restaurante para reservar, porque la información de Internet decía que era pequeño y muy concurrido. Pues a las 19,40 h estaba petado de guiris cenando. Me dieron número para las 20,15 h así que nos fuimos a pasear un rato. En contra de lo que imaginamos en aquel momento, puntualmente estábamos sentados pidiendo la cena.

En Ushuaia la especialidad es "merluza negra" que se pesca a bastante profundidad. Decían que riquísima y que merecía la pena a pesar de ser cara.

Pedimos "merluza negra": Nada del otro jueves. Yo diría que congelada e insípida. Claro que en el "Viejo Pirata"... digo... "Viejo Marino", era bastante más barata que en  cualquier otro sitio. Por algo sería... Pensé luego.
Los guiris se hinchaban a "centolla", una especie de centollo gigante, que... no sé yo... visto lo de la merluza...

Sin más, para no volver.
















Leer más...

UN VIAJE POR URUGUAY Y ARGENTINA: DÍA 23

3 comentarios
DÍA 1 DE NOVIEMBRE

Nuestro avión hacia Ushuaia salía a las 16 h, así que teníamos algo de tiempo todavía.
Se nos había pasado por alto el Glaciarium, un centro para la interpretación de los glaciares y que se veía bastante bien en la información de internet así que allá que fuimos.

Está a 8 km del centro, pero hay autobuses gratuitos que te llevan hasta allí.

El museo está bastante bien, sin embargo tampoco nos pareció que fuese para tanto. Buenos vídeos explicativos, pero demasiados paneles con demasiada información que creo que al común de los mortales le interesa más bien poco. Pero bueno, se pasa un rato agradable.

Sin más novedades llegamos a Ushuaia, que a primera vista, desde el taxi, tiene su impacto viual, con las montañas nevadas de fondo.

Hasta marzo de este mismo año, Ushuaia ha sido considerada la "ciudad" del mundo que está más al sur del planeta. Bueno, pues este meritorio título se lo ha "robado" la ahora ciudad chilena de Puerto Williams, que antes de esta fecha era considerada un "poblado", y que debido al incremento de su población ha pasado a ser ""ciudad". Cosas curiosas de la estadística.

Como nos podemos imaginar, Ushuaia es una ciudad eminentemente turística que vive todo el año del  turismo. En invierno del turismo de esquí y en verano del  turismo que viene a ver el parque nacional Tierra de Fuego, a viajar en el tren del Fin del Mundo y a atravesar el canal Beagle. Que para el que no lo sepa, es un canal estrecho, un paso marítimo que conecta al Océano Atlántico con el Océano Pacífico. Además de que Charles Darwin pasó por allí haciendo uno de sus muchos estudios. Importante añadir que es un canal compartido con Chile, que hasta 1984 estuvo en permanente conflicto entre los dos países. Y esto poquito por situar un poco el tema, porque la historia de esta zona es fascinante.

La cosa es que llegamos a Ushuaia, nos instalamos y nos dimos una vuelta de reconocimiento. Frío, mucho más frío del soportado hasta el momento, pero bien. Tampoco hay que alarmarse.

Evidentemente todo el centro es más turístico que Benidorm (bueno, exagero un poco): tiendas de ropa deportiva, de invierno, agencias de viajes... Pero aquí se viene a lo que se viene, y ahora está empezando la temporada alta, así que contentos por poder circular por las calles sin estar continuamente esquivando a la gente.

Por lo menos cenamos en un restaurante más que digno, donde la comida estaba un poco más elaborada que de costumbre. 















Leer más...

UN VIAJE POR URUGUAY Y ARGENTINA: DÍA 22

5 comentarios
Día 31 de octubre.

En esta ocasión teníamos previsto ir hasta un pueblo llamado El Chaltén, también dentro del Parque Nacional de los Glaciares, pero en la zona norte. Para hacerse una idea, con lo enorme que es esto, el autobús se dirigió justo en sentido contrario que el bus que nos llevó al Perito Moreno.

El Chaltén es denominado "la capital nacional del trekking" y nos habíamos enterado de que hay recorridos cortos y asequibles que merecían la pena. Así que allá que fuimos.

Se tardaba en llegar unas 2 h y media en un autobús supercómodo. Los paisajes, muy bonitos, unas inmensas llanuras salpicadas de vez en cuando por pequeños grupos de caballos y lo que podrían ser huemules, un ciervo nativo exclusivo de esta zona.

Ya acercándonos a El Chaltén el terreno se va haciendo un poco más abrupto, hasta que al llegar a nuestro destino inmediatamente se ven enormes montañas al fondo.

Un responsable de Parque nos dio instrucción de cómo comportarse para que no haya ningún problema ni para las personas ni para los animales. Y cosas a básica para no dejar impacto ambiental en la zona. Se ve que allá va mucha gente de acampada, especialmente gente joven.

Cuando nos ponemos a andar, atravesando el pueblo para localizar nuestro primer sendero, se puso a llover. Mirábamos al frente y se veía cómo se acercaba una muy poco amistosa nube, mirábamos hacia atrás y veíamos todo bastante despejado. Ya nos habían advertido de que aquí la climatología es bastante variable e impredecibe. Nos metimos en un restaurante a tomar un café para hacer un poco de tiempo.

Al rato, dejó de llover, pero seguía amenazando lluvia así que, cómo traíamos un encargo nos pusimos con ello. Nos fuimos a visitar a una conocida de un amigo de Joseba, simplemente para saludarle de parte de ese amigo. Regentaba una chocolatería que debía de ser bastante famosa en la zona, así que allá que fuimos. Nos costó un poco encontrarla pero la encontramos. Cerrada.

Mirábamos y remirábamos al horizonte, pero aquello no despejaba. El pueblo: 4 calles y muchas tiendas y restaurantes de todo tipo... y muy poca gente. Viento y frío.

Nos acercamos a la oficina de turismo por coger un poco de información. La oficina estaba en la misma estación de autobuses. Por lo menos allí se podía estar para hacer un poco de tiempo, además había wifi, porque en el resto del pueblo no había ni cobertura.

Total, que teníamos el billete de vuelta para las 18 h., eran las 12,50 y nuestra perspectiva era ser devorados por los lobos, o morir de aburrimiento en la estación de autobuses. En estas a Joseba se le ocurrió preguntar a ver si podíamos adelantar el billete de vuelta y, oh casualidad, justo a las 13 h. salía un autobús de vuelta y además no nos pusieron ningún problema para cambiar el billete.

A las 16 h. estábamos en el hotel y teniendo un gimnasio y un spa, ¿quién necesita otra cosa después de un día "tan interesante"?

Aquí algunas fotos que fui robando desde la ventanilla del bus.















Leer más...