El otro día hablábamos de nuestra certificación en Calidad y aprovechábamos para darle una pensada a las grandes carencias de la Administración.
Coincidiendo en el tiempo, hace un par de semanas se ha celebrado el 25 aniversario de
DEBEGESA, la Agencia de Desarrollo Local del Bajo Deba, en Gipuzkoa. Después de felicitar a mi gran amigo Juan Angel Balbás, Gerente de dicha sociedad pública, me gustaría hurgar también en las carencias de estas nuestras empresas públicas que desde hace 25 años tratamos de demostrar que el Desarrollo debe de nacer en los Ayuntamientos y en las Comarcas y no venir “impuesto” por Administraciones de nivel superior.
25 años en términos del desarrollo de una administración, se puede decir que “no es nada”; es muy poco tiempo, pero aun así, tenemos que ser capaces de hacer autocrítica, y qué mejor momento que ahora, en plena Crisis, momento en el que deberíamos estar pensando en cómo va a ser el “día después” en vez de lamentarnos del recorte de presupuesto que estamos sufriendo.
Las Agencias de Desarrollo Local (A.D.L.) siempre hemos pretendido ser el instrumento más proactivo de nuestros Ayuntamientos, es decir, el que trata de impulsar el Desarrollo teniendo en cuenta todas las piezas que componen el puzzle social y económico local, como son las empresas, los centros de formación, el comercio, los emprendedores, la población activa, los polígonos industriales, el desarrollo del suelo para actividad económica, la cooperación institucional etc. Todos estos elementos introducidos en una coctelera y agitados adecuadamente deberían dar como resultado el Desarrollo Económico Local y nosotros pretendemos ser sus abanderados.
Lo cierto es que las A.D.L. hemos sido capaces de muchas cosas positivas y quiero destacar aquí a todas aquellas que como DEBEGESA han entendido perfectamente el concepto de "Desarrollo Local" y así lo han estado trabajando.
Otro de los grandes logros ha sido la creación de
GARAPEN, que es la Asociación que aglutina a la práctica totalidad de las A.D.L. de Euskadi. Un gran instrumento sin parangón en el resto del Estado y de Europa, al que sinceramente creo que todavía tenemos mucho jugo que sacar.
Pero también tenemos nuestras debilidades y así, nuestro verdadero Talón de Aquiles ha sido siempre nuestra dependencia de los presupuestos que otras administraciones nos han estado adjudicando para llevar a cabo sus políticas de una manera “descentralizada”. Esto ha supuesto que hemos desarrollado equipos humanos muy dependientes de dichas subvenciones sin pensar mucho en qué pasaría cuando esas subvenciones desapareciesen. Y ese momento ha llegado.
Pero quizá eso no sea lo más importante, porque en realidad hemos estado haciendo este trabajo de subcontratistas (a mi siempre me ha gustado llamarlo así), sin pensar siquiera si así estábamos haciendo Desarrollo Local o simplemente han sido subvenciones que nos han permitido mantener estructuras y dar, eso sí, un servicio necesario a la ciudadanía, pero que perfectamente podría haberse ofrecido desde cualquier otra entidad dentro del rico tejido social y económico existente.
Yo soy de los que opinan que, salvo algunas importantísimas excepciones, y ahí incluyo a DEBEGESA, no hemos estado haciendo verdadero Desarrollo Local. En realidad muchos hemos estado (y estamos) ocupando con nuestros servicios un espacio que ya estaban ocupando muchos centros de formación, consultorías privadas y otras entidades públicas. He tenido a veces la sensación de que nos hacíamos hueco “a codazos” porque hemos sido incapaces de buscar nuestro verdadero espacio en una administración, la local, que en temas de Desarrollo Económico todavía lo tiene todo por hacer.
Juan Manuel Barandiarán ex gerente de una de las A.D.L. referentes en todo el Estado,
GOIEKI, decía hace años, que las A.D.L. teníamos una misión muy importante que es “HACER HACER”, es decir “conseguir que otros hagan”; dinamizar y movilizar a la sociedad en torno al Desarrollo Local. Y así, mientras "Barandi" y otros colegas con las ideas bien claras daban pasos firme en el desarrollo de sus Comarcas, otros muchos nos hemos estado desgastado durante años y años HACIEDO LO QUE OTROS YA ESTABAN HACIENDO. Ahora los tiempos están cambiando, yo diría que "afortunadamente" para el Desarrollo Local, y nos vemos en la tesitura de reinventarnos, queramos o no.
Y Alicia le preguntó al gato: –¿te importaría decirme, por favor, qué camino debo tomar desde aquí? –Eso depende en gran medida de adónde quieres ir, -dijo el Gato. –¡No me importa mucho a dónde…! –dijo Alicia. –Entonces, da igual la dirección –dijo el Gato. Añadiendo: ¡Cualquiera que tomes está bien…! –¡Gracias añadió Alicia a modo de explicación.
ZORIONAK ETA AURRERA Juan Angel.