¿Que esto se le estaba yendo de las manos a Dios, decía yo el otro día?
¡Uf! Pues no sé… Pero en cuanto acerco mi presbicia a la prensa,
más ojiplático me quedo. Yo creo que hasta le hemos comido a Trump
el espacio en la prensa dedicado a recoger las chorradas que hacen y
dicen los políticos más poderosos. ¿No os habéis dado cuenta de
que ya apenas sale en la tele?
En
lo de “irse la situación de las manos” yo he llegado a una
conclusión: Dios ha delegado todo lo referente a España a Marcelo,
el Angel de la Guarda del exministro de Interior Jorge Fernández
Díaz. Sí, hombre, ese que le ayudaba a aparcar. Y claro, un Angel
de la Guarda no deja de ser un operario de tercer o cuarto nivel y se
conoce que los líos de este país son demasiado para sus
competencias. Lo de aparcar y poco más le tenía que haber dejado.
Ahí, sí que creo que Dios la “ha cagado”.
Y
fíjate si es incompetente el dichoso Angel, que le han pillado a su
jefe con “las manos en la masa”. Más de 70 policías tenía
ocupados en limpiar las porquerías del partido. Yo creo que de esta
no se libra ni el tal M. Rajoy.
Y
ya puestos a reírnos un rato, ¿Qué me decís de esa cita de Vox
diciendo que “este es el peor gobierno en 80 años”? No dijo, ni 60 ni 40, ni 100... No, no: 80. Ahí han
hilado fino los cabrones, ¿eh? Hace 80 años, agosto de 1940 justo
acababa de terminar la Guerra Civil y Franco, todavía muy ocupado
llenando las cunetas con cadáveres del rojerío que aún quedaba, se
arremangó y se puso manos a la obra con la economía de este país.
Era de los que podían hacer dos cosas a la vez, sin despeinarse.
Entonces amiguitos, ¿Cuál es el mensaje que nos quiere trasladar los de Vox? Que con Franco vivíamos mejor, por supuesto. Cosa que ya sabíamos, pero bueno, siempre hay algún olvidadizo. Hacen bien en confirmarlo. Por si acaso.
Y
ya lo de la presidenta de la Comunidad de Madrid es que no tiene
nombre. ¿Parte positiva? Que cada vez que habla tiene pendientes a todos los humoristas
del país.
Yo personalmente creo que está haciendo buenos a todos sus
predecesores, y estamos hablando de mucha gente que está en la
cárcel.
¡Dios! Si con esto no despiden a Marcelo, ya no sé qué tiene que pasar.