HAIKU: 5 SEGUNDOS



Un viejo estanque;

se zambulle una rana,

ruido de agua.

                    Matsuo Basho


Conocí el Haiku a través de mi amigo Juanan ya hace un tiempo. Inicialmente no me produjo mayor interés, seguramente porque tenía otras preocupaciones u otras prioridades en ese momento. O porque hace falta un cierto grado de motivación, y eso llega cuando llega. Y cuando llega se activa algo en el cerebro que hace que lo que antes no tenía ningún interés, ahora lo empiece a tener.

Pasa con muchas cosas en la vida y esta no iba a ser menos. La cuestión es que recuerdo que no hace mucho leí este viejo haiku:

Un viejo estanque;

se zambulle una rana,

ruido de agua.
                              Matsuo Basho

Sencillo, directo, nos sumerge en una breve escena de la vida. Algo sencillo. Pero si prestas atención, de repente oyes a la rana entrar en el agua. Y ya está. No hay más. Un instante. Una foto en la que me imagino a mi mismo girando la cabeza nada más oir el "plob" de la rana entrando en el agua, pero sólo veo las ondas que surgen y se expanden después. No hay rana, sólo suaves olas.

Comencé a darme cuenta de que foto y haiku comparten la misma sensibilidad partiendo de mundos creativos diferentes (¿o no tan diferentes?). Descubrí que detrás de una foto hay infintas miradas y visiones diferentes, donde la del fotógrafo es una más. Miles de lecturas que sólo perciben los ojos, primero del fotógrafo y después los de cada una de las personas que ven esa foto.

Blanco rocío.

Cada púa en la zarza

tiene una gota.
                                                                                                              Yosa Buson

Dan ganas de coger la cámara y salir corriendo a recoger ese maravilloso instante.

¡¿5 segundos?!

Leer una vez y sentirte zarza, leer una segunda vez y sentirte gota. Imaginarte la leve luz del amanecer reflejada en una de ellas. Crear la imagen, escuchar el silencio del momento... Las emociones no nacen en 5 escasos segundos.

Más adelante, hurgando por ahí, me encontré el blog del "el iosu". Sólo haikus. Una pasada. El iosu siempre me (nos) sorprende con esos maravillosos haikus que llegan hasta el corazón.

Fotos... Haikus... Ahora disfruto el doble: primero sacando una fotografía, que me llena de placer y segundo completándola con un haiku, que me hace ver, sentir "otra" foto.

Algo más de 5 segundos todo ello. Un gozada.

Hay pocas cosas

tan ensordecedoras

como el silencio
                 
                                Mario Benedetti

8 comentarios:

Toni dijo...

Has encontrado placer en lo cotidiano.
Felicidades!

Salu2

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Toni:
Hace mucho tiempo.
Ahora soy plenamente consciente de ello y me apetece compartirlo.
Muchas gracias.
Un abrazo.

Fernando López dijo...

Hola Javier:

Me ha gustado mucho la entrada. Mirar diferente, sentir, Ver, leer e interiorizar. Los haikus tiene más miga de la que aparentemente parecen tener.
Un abrazo y gracias por compartirlo.

Caminante dijo...

Te envidio Javier
Has sacado petroleo en Guadalajara
Sencillo
Sabio
Evidente

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Gracias. Es todo un disfrute y un placer compartirlo con vosotros.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Jose Luis:
No tiene mucho mérito, porque según me dicen en Guadalajara hay mucho petroleo :)
Un abrazo.

A.L. dijo...

Un post relajante después del ajetreo de esta semana. Ploff es lo que tengo ganas de hacer yo y lo haré despues de los deberes en la bañera. Todo ondas y silencio.
Acertado el momento y el texto.
Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola A.L.:
Creo que a falta de rana tendrás un "patito" para chapotear con él, ¿no? :)
Un abrazo.

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