Visto lo visto, en este país los ciudadanos tenemos mucho que reflexionar y mucho que aprender. Y... visto lo visto, no estoy nada seguro de que vaya a suceder ni lo uno ni lo otro. Pero bueno, no desesperemos.
El otro día vi en "El Intermedio" a Toni Nadal, tío y entrenador de Rafa Nadal, defendiendo a la escuela pública. Y cuál es mi sorpresa cuando nos dice que él lleva a sus hijos a esta escuela. Y no sólo eso, sino que cree que un país debe de cuidar a la escuela pública.
¡Y nos lo dice una persona que está forrada de dinero! Que puede llevar a sus hijos a los "mejores" colegios, a los más caros.
Vamos, justo lo contrario de lo que estamos haciendo ahora mismo: Desmantelando la escuela pública e incrementando las subvenciones a la privada. Y no me quiero meter con lo de segregación por sexo en las aulas, la asignatura de religión... y toda la reforma que se nos viene encima, porque me pongo malo.
Llevamos décadas tratando de copiar a los ricos, creyendo que llevar a nuestros hijos a la escuela privada era lo mejor para ellos. Hemos hipotecado nuestra calidad de vida pensando que así ellos podrían tener una vida mejor. Nos hemos creído que eso nos daba más estatus social, nos hemos creído tantas cosas, tantas chorradas, que ahora el batacazo es más que morrocotudo.
Sí, nos hemos equivocado. No hemos sabido valorar lo que teníamos.
Ahora mismo nos están robando la escuela pública, la sanidad, las pensiones y hasta la dignidad, y aquí estamos en casa, frotándonos los ojos, sin la más mínima capacidad de protesta, tratando de despertar de una pesadilla de la cual ni nosotros ni nuestros hijos vamos a salir.
Así que no me extraña que Rajoy aproveche la ocasión para abanderar la voz de los que se quedan en casa y no salen a las manifestaciones.
¡¡¡Por favor...!!!










