DESDE LA NEVERA: SEIS VERDADES DE LA VIDA

0 comentarios
NUEVA PROGRAMACIÓN DE VERANO




PRIMERA VERDAD:

1. Nadie... pero absolutamente NADIE EN TODO EL PLANETA TIERRA PUEDE alcanzar a tocarse las muelas de atrás de la boca CON LA LENGUA.

SEGUNDA VERDAD:

2. Todos los Idiotas, después de leer la primera verdad, lo intentan.

TERCERA VERDAD:
3. La primera verdad es mentira

CUARTA VERDAD:
4. Estas sonriendo ahora porque eres uno de esos idiotas.

QUINTA VERDAD:
5. Ya estas pensando en mandar esto a otro idiota.

SEXTA VERDAD:
6. Todavía tienes esa sonrisa estúpida en tu cara..

Discúlpame por esto...pero mándalo a otro(a) idiota y no serás el único, tendrás compañía....


NOTA: Con estos calores veraniegos, igual tardo un poco en responder a tu comentario,
pero sólo un poco.
Leer más...

RELEYENDO LOS DIBUJOS DE BAKARTXO (8 de agosto 2011)

2 comentarios


Estes es un dibujo de mi amiga Bakartxo.
Puedes ver este y muchos más en su blog



Sabía que la había liado. Hacía ya unas cuantas noches que ella había dejado de soñar con él, y todo porque había estado de fiesta y no había acudido a su cita nocturna para asustarla. Así que, sabiendo que ella estaba triste, se presentó de improviso y le prometió el mayor susto de su vida.



NOTA: Con estos calores veraniegos, igual tardo un poco en responder a tu comentario,
pero sólo un poco.

NUEVA PROGRAMACIÓN DE VERANO
Leer más...

FLORES PARA EL VERANO (III)

5 comentarios
NUEVA PROGRAMACIÓN DE VERANO



Que se sepa, la Pantera Rosa no era rosa en los comienzos, y además hablaba. Hubo un momento de inflexión cuando vio esta flor: Dejo de hablar y cambió de imagen. Dijo: ¡Oh!, Una rosa rosa.
A partir de aquel día la Pantera Rosa dejó de hablar y... se tiño de rosa.


NOTA: Con estos calores veraniegos, igual tardo un poco en responder a tu comentario,
pero sólo un poco.

Leer más...

DESDE LA NEVERA: EUSKERA DE BILBAO

2 comentarios
NUEVA PROGRAMACIÓN PARA EL VERANO

(Texto encontrado en Internet, pero que responde perfectamente a la realidad)

Perdonen, ¿en qué idioma hablan?». La pregunta nos ha hizo, en agosto del 98, la camarera de un restaurante del Village de Nueva York. Las dos parejas que compartíamos viaje y mesa nos miramos sorprendidos. No recordábamos haber hablado en euskera y la chica era argentina. «En castellano»,le respondimos. «No -dijo ella- eso no era español, era…otra cosa». Y tenía razón. Recapitulando la conversación concluimos que el despiste era normal. «Estoy larri y no quiero mojojones» o «este vino, ni para kalimotxo» o «no seas borono y deja bote», además de los muchos 'pues' salpicados, ayudaban poco a la ubicación del idioma. A eso añadan una lista de palabras, tan gruesas como prácticas, de esas que gustamos llevar en el zurrón los del botxo.

He viajado en el tiempo y en el espacio para recordar, si es que hacía falta, que además del castellano y el euskera tenemos otro idioma: el bilbaino. No aparece en el último sociómetro, ni falta que le hace. Existe. De hecho, guardo como un preciado tesoro, el Diccionario de la Lengua Bilbaina. Hace unos años, compartí con su creador, Juan Echegoyen, aperitivo en el 'Azulito'. Hablamos de lo que en Madrid creen que es txirene o que al güito, por alguna extraña razón, le otorguen significado sexual. Que al balde de agua le digan cubo y al choto, capucha. Y que si llamas trinchera a un tres cuartos impermeable o chamarra a una cazadora no te entienden más allá de Altube. Convenimos que el ¡aupa!, fuera de lo deportivo y según tono, sirve de ánimo o de condolencia. Pero si el giro de cabeza es ligero, conlleva indiferencia. Y así pasamos la tarde. Viendo que somos singulares en lo geográfico, lo léxico y lo ortográfico.

Cierto que en cuestiones gastronómicas no hay región o pueblo que no tenga su propia forma de catalogar verduras, pescados o carnes. Si pides zapatero en Madrid, por ejemplo, no se imaginan que te refieras a una palometa o japuta. El zancarrón se llama morcillo. Las vainas, judías verdes y las alubias, judías rojas. Las rabas, calamares. De la antxoa y su traducción como boquerón no voy a hablar. Hasta en la RAE llevan empanada con el asunto. Pero lo nuestro va más allá de un mero regionalismo. Basta con recorrer 99,8 km para descubrir que, en San Sebastián, al juego del campo quemado, ojo al dato, le llaman brilé y no saben que las bicicletas llevan catalina. Explica tú ahora, por ahí fuera, lo que es el color azul Bilbao.

Por eso, los que pisamos otras tierras, nos reconocemos con un simple saludo, una palabra suelta o un taco arrastrado. Somos capaces, incluso, de ubicar a un paisano en una localidad concreta según llame al bígaro, caracolillo o magurio. Lo que, sumado a lo anterior, demuestra que somos un mundo. De ello escribieron, unas veces con sorna y otras, aunque pocos lo sepan, con evidente interés, ilustres del verbo como Cervantes o Quevedo. Por algo será.

En fin, os dejo que voy para el botxo. Tengo con la cuadrilla una jamada del copón y luego parranda. Invita Javi, el chico viejo que deja de ser birrotxo. Tiene una potxolada de txoko, con los del otxote, en una lonja del kasko llamado 'Los Txirene'. De piscolabis hay antxoas albardadas y rabas. Luego alubias con sacramentos y helau de kukurutxu. Antes, unos potes. Dos rondas de txikitos y zuritos y una espuela rápida, que el pastor del Gorbea dice que va a hacer fresco. Además, el cocinillas es un peste.

Absténganse los pichicomas, txotxolos y sinsorgos. Para los trompalaris, que pisan iturri en seguida, prohibido llegar perfumaus. Y el que ande kili-kolo, tranki. Tenemos porrusalda, agua de Bilbao y el teléfono del Igualatorio. Ah, y nada de katxis. De coger castaña, que sea con fuste. En fin pitxines, agur sin más.


NOTA: Con estos calores veraniegos, igual tardo un poco en responder a tu comentario,
pero sólo un poco.
Leer más...

RELEYENDO LOS DIBUJOS DE BAKARTXO (1 de agosto 2011)

4 comentarios

Este es un dibujo de mi amiga Bakartxo.
Puedes ver este y muchos más en su blog




Desde el suelo no había conseguido tener una vista general del mundo. Sólo se relacionaba con pequeños seres a ras de suelo. No conocía nada más. Así que, llena de curiosidad se encaramó a aquella preciosa margarita con la esperanza de ver qué había más allá. Y efectivamente había más mundo, pero era un mundo muy diferente al que había imaginado. Allí se quedó sentada toda la tarde, disfrutando del paisaje. Mañana volvería.  

NOTA: Con estos calores veraniegos, igual tardo un poco en responder a tu comentario,
pero sólo un poco.

NUEVA PROGRAMACIÓN DE VERANO

Leer más...