I AM AN EXCLUSIVE MAN


¡Soy exclusivo! ¡Me siento exclusivo! El otro día me compré un Rolex... por 15 €. Va como "un reloj". No se lo digas a nadie, pero da el pego perfectamente. Eso sí, sólo cuando voy con corbata, porque con vaqueros se nota mucho que está comprado en el top manta. A nadie le cabe en la cabeza que la gente vaya a tomar unos vinos con un Rolex. No colaría. Pero ¡qué narices! Aquí estoy yo, un tipo exclusivo, un tipo admirable.

Un par de días después de comprarlo, en una reunión de trabajo en la oficina, hice suavemente un gesto para que se subiera la manga de la camisa y quedase al descubierto el reloj. Nada. Nadie se dio cuenta. ¡Serán ignorantes! ¿Será que ya me conocen y ni siquiera reparan en tan magnífica pieza atada a mi muñeca? Tendré que seguir intentándolo.

Unos días más tarde tuve una reunión fuera de la oficina, de las de llevar corbata. ¡Por fin! No fallé. Había estado ensayando el gesto en casa para que pareciese natural. Tuve que hacerlo tres veces y por fin, el tipo aquel de la esquina se fijó. Vi de reojo cómo miraba el reloj y luego me miró a mi a la cara. Seguro que era para ver lo que significa estar al lado de un tipo como yo, un tipo refinado y exclusivo, porque se notaba perfectamente que no entendía ni un pijo de estas cosas. ¡Inculto! Reflexioné: todo correcto, mi postura en la mesa era perfecta: altivo, elegante… todo encajaba perfectamente.

Ese día llegué a casa pletórico. Sí, señor, un tío “ exquisito”.

Bueno, el mundo de la elegancia y la distinción también tiene sus pequeños inconvenientes. Ayer, cuando tomaba mi desayuno en el bar de siempre, se acercó a saludarme Andoni, el camarero de todos los días, inmediatamente se percató de mi reloj y me dijo: “Ah, un Rolex de imitación, buena copia. ¿Qué te ha costado? Yo tengo dos Rolex, dos Cartier y tres Bulgari. Los colecciono. A estos precios, cualquiera puede tener uno”.

Me quedé callado, sólo esbocé una mueca que pretendía ser una sonrisa.

No me importa. Lo superaré.

12 comentarios:

Josep Julián dijo...

Hola Javi:
Ahora se ha popularizado más pero hace unos años la gente que iba a Nueva York tenía incluido en el pack de viaje una visita a tiendas de Rolex de imitación. Trolex, les llamaban y daban el pego más que los de ahora que con esto de la globalización ya no se cuidan tanto los acabados.
Que lo disfrutes con salud, no como el de la caja.

Katy dijo...

Si señor un tio elegante. Si fuera de verdad ya te habrían cortado la mano los cacos. Esos distinguen perfectamente. Cuando estuve en Nueva York les traje uno a cada yerno y los han guardado. ¡Es que no saben ser elegantes!
Me parece muy bien que lo disfrutes y de paso nos cuentas estas divertidas anécdotas.
Un abrazo

MaS dijo...

... JA JA...pero si lo elegante hoy día, lo exclusivo,y exquisito...es no tener que llevar reloj!!!...JA JA....
¿Quién nos dijo que pareciendo lo que no eramos, eramos mejores?¿ Y fuimos tan idiotas de creernoslo?
pd. Consigueme uno...pero que nadie se entere!!!
Te sonrio. M.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

Yo como dice Mas, hace muchos años ya que no llevo reloj, y fíjate que la gente se empeña en regalármelos. Yo debo ser de otro mundo porque no le suelo dar valor a esas cosas, sean rolex o trolex ja ja.
Un abrazo

Astrid dijo...

Me ha gustado el comentario de MaS, con lo de no llevar reloj. Sí, es lo que se estila si te has liberado de la tiranía de los horarios. Yo no soy de esas,lo reconozco, pero envidio a Fernando, que imagino que o tiene un reloj interior o ha conseguido ir por libre de verdad. ;)) Además os confesaré que yo también fui una de las que se pasó en su día por las tiendas "trolex" que recuerda Josep. Daban el pego total. Años más tarde me regalaron uno de verdad que jamás ha funcionado tan bien como el de imitación. Para que digan de la tecnología suiza ...
Abrazos,

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Josep:
No creas, la competencia es muy dura y los acabados están muy bien también.
Prueba, prueba.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Katy:
No sé por qué pero es cierto, los cuidamos como si fuesen "buenos". Bueno, así los "elegantes" destacaremos entre la gente "normal".
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola María:
Mira que siempre me pasa lo mismo: me quedo a la anteúltima moda. Pues nada, me dejaré el rolex en casa y empezaré a lucir muñeca.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Pues sí que es un mérito conseguir vivir sin reloj.
Algún día nos dirás el secreto. Aunque bien pensado secreto, lo que se dice secreto no me parece.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Astrid:
Ya veo que esto del trolex está más difundido de lo que me imaginaba. Pues nada, bienvenida al club.
Un abrazo

el iosu dijo...

Javier, he preferido apuntarme a la frase que me comentaron dijo el sub-comandante Marcos en una reunión con el Gobierno: "vosotros tenéis los relojes, nosotros tenemos el tiempo"

feliz paso del tiempo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola el iosu:
Un sabio el Sub - Comandante Marcos.
Un abrazo.

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