CON DIEZ CAÑONES POR BANDA...


Está bien, lo reconozco: yo también soy un pirata. Y lo que es peor aún, no me siento culpable, ni tengo remordimientos ni nada que se le parezca. ¿Es grave doctor?

Mi vida como pirata empezó de muy joven cuando mis padres me regalaron un reproductor de casetes (que no radiocasete), que era una pasada. De vez en cuando me compraba una cinta, porque la pasta no llegaba para más y ese día se convertía en algo especial. Completaba mi colección de música haciendo copias de discos y cintas que compraban los demás colegas.

Mis amigos más pudientes tenían tocadiscos. Eso ya era mucho nivel. A veces quedábamos en su casa sólo para oír un disco como es debido y disfrutar de las carpetas. Ya no me acuerdo de cómo hacíamos las copias de cintas y de vinilos, pero las hacíamos. Eran otros tiempos. Bueno, pues gracias a ese pirateo, mi cultura musical hoy es un poco más amplia.  Así pues, junto con mis amigos, piratas también, teníamos un buen tinglado montado para el intercambio de "archivos". Un disfrute.

Ya en la época actual, o sea, unas décadas más adelante, el asunto del pirateo, digamos que se ha "popularizado". Hasta ahora nadie le había dado importancia, porque se consideraba residual y no hacía daño a los bolsillos de las discográficas, pero ahora las cosas han cambiado y gracias a las tecnologías podemos compartir música, cine, literatura... y algunas cosas más, con gente que ni te imaginabas que existía. El sistema se tambalea y reacciona como tenemos costumbre los humanos: pidiendo mano dura. Mano dura que en realidad nadie sabe cómo aplicar, porque es muy difícil poner puertas al campo, lo que hace que la bola de nieve crezca y crezca hasta tal punto que se ha instaurado en la sociedad la cultura del "todo gratis". Es otro de los frutos de la globalización.

Todos sabemos cómo se hace, pero especialmente los jóvenes saben que sólo tienen que encender el ordenador y coger aquello que desean. Sí, ya sé, alguien me dirá: "Pero habrá que educar a la gente en que eso no está bien". Bueno... si... Lo que pasa es que no está tan claro que esté mal. Yo creo que no es un problema de educación. Las sociedades cambian, las tecnologías avanzan, abren nuevas posibilidades y el entorno se adapta... casi siempre. Y este, intuyo yo, es uno de esos casos en los que el entorno no se ha adaptado. Y es más, cuando lo vaya a hacer es posible que sea tarde, porque culturalmente se ha instalado la "gratuidad". El concepto de consumo cultural ha cambiado.

Ahora mismo ya estamos totalmente inmersos en el debate sobre los derechos de autor y su gestión, y otra cosa no tendremos clara pero que esto no va a quedar como estaba es más que evidente.

Personalmente considero que el pirateo ha hecho una gran aportación a la humanidad y es que millones de personas hemos accedido a un infinitamente mayor consumo cultural, y eso sí que es bueno. Ahora bien, también se ha pagado un precio que para algunos ha sido muy alto, eso no hay que olvidarlo. La cuestión es que se deben de tomar decisiones cuando hay que tomarlas y no esperar a que los problemas se solucionen solos, porque lo que suele pasar es que crecen y crecen hasta que... estallan.

Cine, música, prensa... y ahora literatura... Estamos en los prolegómenos de una nueva era. Y es que esto de Internet y la Globalización es lo que tiene.

14 comentarios:

JLMON dijo...

Je- je
Hola Javier
Si es que...
No te preocupes, todos hemos sido un poco piratas y hasta corsarios que yo creo que es peor.
Es uno de tantos dilemas de difícil solución. Por un lado, es una fuente de conocimiento que debiera ser accesible y, por otro, la vieja idea de "los medios de producción", pero enmedio hay mucho "intermediario" canalla.
Cuidate

Katy dijo...

Hola Javier, los tiempos cambian sin duda, y las cosas se van de las manos. No es fácil.
Tienes razón que algo cambiará, pensemos que igual para mejor.
Es una buena reflexión
Un abrazo

A.L. dijo...

Es muy difícil poner puertas al campo, pero no imposible regular. "No me parece bien el pirateo" porque en aquel entonces eran los chavales, y ahora es todo "quisqui"
El autor tiene que tener sus derechos, pero tampoco abusar.
Que se pague la mitad por bajar de Internet "portales legales" y el autor tendría sus derechos.
No es fácil como dices pero tampoco es justo que yo escriba un libro, y venda 1 y lo lea todo el país gratis.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Controvertido tema el que propones hoy. Como dice Katy se nos ha ido de las manos y encontrar el equilibrio entre lo que debería recibir el autor y pagar el usuario es complicado. Lo de la pirateria, como apuntas, no es nuevo y no conozco absolutamente a nadie que no lo haya hecho nunca y lo siga haciendo. Grabando películas, descargándose música, haciendo fotocopias etc....

las´formulas son complicadas, pero seguramente se acabe pagando de forma indirecta. lo malo, que el autor seguirá recibiendo muy poco en relación a lo que se ingresa por su obra.

Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Jose Luis:
Ya sé de qué "intermediarios" me hablas. Si es que ese tipo de gente es consustancial al sistema y ¿quién se los quita de encima?
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Katy:
Es evidente que los tiempos cambian, pero lo único negativo es que tardamos tanto en adaptarnos... que siempre hay gente que paga las consecuencias de las negligencias del sistema.
Tendrá que ser así, pero yo me rebelo.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola A.L.:
Totalmente de acuerdo. Yo creo que eso no es discutible, lo que pasa es que cambios como el que está sufriendo este sector hay que regularlos bien y con tiempo y es que no se hace ni lo uno ni lo otro y luego los problemas crecen y crecen.
Ya ves la que han liado con la ley "Sinde".
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
¡Qué te voy a decir que sea nuevo para ti!
Si te digo la verdad estoy absolutamente convencido que estas cosas se enquistan de esta manera porque tenemos los políticos que tenemos. Y es que este no es el único tema al que llegan tarde y mal. Pero bueno...
Un abrazo.

el iosu dijo...

el asunto es que a uno le elevan al ultimo peldaño de la escalera y cuando crea un peldaño mas.. quiere vivir a cuenta de ello para el resto de sus dias cobrando(el copyright)a todos lo que quieran subir.
¿la SGCE (SGAE de los cocineros) podrán entrar en mi casa y denunciarme por estar haciéndome una tortilla de patata para cenar sin pagar un canon por ello?

A precios justos... no habria pirateo.

un abrazo Javier

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola el iosu:
Tienes toda la razón del mundo.
¿Por qué una persona que diseña una silla no tiene derechos por todas las sillas que se vendan y una que hace una foto (por ejemplo), sí?
Habría que responder muchas preguntas y tratar de casar muchos intereses. Pero no tenemos "clase" política. Ese es el fondo del asunto.
Un abrazo.

MaS dijo...

Lo era incluso antes de saber que lo era!!!
ah!, claro, pero en la "antigüedad", cuando dejabas el cassete preparado por si salía tu canción preferida en la radio ir corriendo y, sin terminar su cuña el locutor, darle al REC y grabarla...¡qué recuerdos!...yo todavía guardo casettes ya inescuchables...
Nunca había pensado lo de la tortilla ni lo de la silla,pero...ahí está la llave.
un beso, M.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola María:
Se me había olvidado lo de la radio. Recuerdo grabaciones increibles estando atento a la última sílaba del locutor.
Fabuloso recuerdo.
Un abrazo.

Josep Julián dijo...

Hola Javier:
En mi opinión esto es un "problema" porque se trata de regular una situación nueva con normas antiguas. Vaya, lo que se llama un cambio de paradigma en toda regla. Lo que no cabe duda es que las leyes Sinde están más al servicio de las SGAE que les que tiene acceso a la información porque sabe donde encontrarla.
Wait and see.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Josep:
Y es que suele ser más frecuente legislar mal y a tiro pasado que adelantándose a los acontecimientos. Y así andamos.
Un abrazo.

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