¡OJALÁ!


Terminando la entrada del pasado miércoles, hablábamos de los 5 grandes arrepentimientos de muchas personas momentos antes de morir. Los "ojalá" hubiese hecho esto o lo otro, antes de llegar... la última "hora". Unos "ojalás" de los que tal vez no seamos los únicos responsables.

Tal y como tenemos prediseñada nuestra vida, nuestra misión fundamental es "consumir y producir" (como suelo decir a menudo, reproduciendo una de las reflexiones fundamentales de Jose Luis Sampedro). No sé si a alguien le sigue cabiendo alguna duda, pero sólo hay que fijarse en lo que más se habla a cuenta de la crisis: "Hay que relanzar el consumo / hay que ser más productivos". Es decir, nos han dejado en el segundo escalón de Maslow y de ahí "baja y sube" del primero al segundo y del segundo al primero.

Así que creyéndonos ser alguien a base de trabajar y trabajar y de tener y tener, cuando tenemos la suerte de llegar a la jubilación (bien cada vez más escaso), nos encontramos con que no sabemos qué hacer con tanto tiempo "libre". El día siguiente de la jubilación de una persona es uno de los días más trágicos de su vida. "¿Y ahora qué hago yo?", se pregunta la gran mayoría. No es broma, porque un % bastante estimable se muere al poco tiempo de jubilarse, angustiado por "no saber qué hacer", mientras que otro tanto languidece en los bancos de los parques públicos "haciendo seguimiento" de las obras de los alrededores. Y ahora que la construcción está de capa caída, ya me diréis la tragedia que supone esto. Bueno, siempre habrá alguien que vea el lado positivo y diga: "Y lo que se ahorra la Seguridad Social, ¿qué?"

Bromas aparte, el jubilado de hoy en día es como un preso que sale de la cárcel tras una larga condena, es un ser que no reconoce el mundo en el que vive, no consigue adaptarse porque nadie la ha enseñado qué pasa ahí fuera.

Menudo papelón.

Sí amigos, me temo que una cosa tan importante, como "aprender a vivir" no se enseña ni en las escuelas ni en el resto de la vida. Así que llega tu última hora, cuando ya nada tiene remedio y se llena de "ojalás". Una cosa tan importante y queda al albor de la iniciativa de cada uno, después de que el sistema ya se ha ocupado de que te quede poco tiempo libre para... pensar.

¿Quién no conoce a alguien que admite que no dejaría de trabajar aunque le tocase una gran cantidad de dinero en la lotería? "No sabría qué hacer con tanto tiempo libre". Suelen aducir. ¡Qué horror! Yo conozco varias de estas personas.

Y como ocurre a menudo, siempre hay alguien que sabe sacarle provecho a todo tipo de situaciones. En este caso me estoy refiriendo a las empresas que imparten cursillos para la "adaptación" a su nueva situación de las personas que se van a jubilar. Por lo que he podido averiguar, este tipo de "formaciones" sólo están reservada para trabajadores de grandes empresas y para algunos privilegiados que tienen la suerte de que su ayuntamiento organice tales cursillos. Aun así, demasiado tarde.

El resto, a "supervisar obras" y a ir preparando la lista de "ojalás".




14 comentarios:

Katy dijo...

No se trabaja para tener y atesorar buiens materiales sino para vivie y disfrutar del SER.

Es verdad que muchas personas no saben que hacer con su vida, ni cuando trabajan ni cuando dejan de trabajar. Para ello hay que tener INQUIETUDES y esto no se adquiere de la noche a la mañana. Y si no se tienen inquietudes se pueden y tener sentimientos de solidaridad, que tampoco se adquiere porque sí. Mucha gente necesita de nuestro tiempo y de nuestras manos, pero nuestro egoísmo solo se fija en la remuneración.
Afortunadamente conozco otros jubilados que si saben dar sentido a sus vidas.
Lo siento por los que tu has descrito, que los hay también.
Me encantaría morirme y decir como Neruda. Confieso que he vivido.
Un abrazo

JLMON dijo...

Hola Javi
He utilizado a menudo la figura del jubilado en mis charlas... Si empiezas a pensar en la jubilación a los 50, malo, pero si lo haces a los 40, pegate un tiro y acabemos...
El que se jubila y no sabe qué hacer, mal asunto. El que lo hace y tiene un montón de cosas que hacer, peor aún...
La vida se vive al 100%, nunca por partes.
Cuidate

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Katy:
A mi también me gustaría.
Cuando dan cursillo para que aprendas a vivir después de jubilado... malo.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Jose Luis:
Tu seguro que has conocido esos cursillos que dan en las grandes empresas para que los candidatos a la jubilación aprendan a vivir.
Es que a mi me han llamado mucho la atención. Algo estamos haciendo mal (una más, claro), pienso yo.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Para mi, es una cuestión de elección. es decir, que haces con tu vida. Yo el día que me jubile o me jubilen seguro que se lo que hacer y vivir y en eso coincido con josé Luis.
un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Para mi es más un tema de educación. Si no estás educado, formado, es muy difícil que elijas lo que realmente deberías elegir. Esto es como la publicidad... ¿Hasta qué punto eres libre de elegir, cuando sólo conoces aquello que se te presenta?
Buen tema para debatir.
Un abrazo.

A.L. dijo...

Hola Javier ciertamente la etapa de jubilado es un paso más en el camino de la vida. Quien ha aprendido a caminar, no tendrá mayor problema y sí los que solo se han dedicado a ser especilistas en el curro olvidándose de sus otras facetas de persona.
Yo me limitaré a verlas venir:-)
Un abrazo. Buen post

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola A.L.:
Por lo que leo por aquí, yo creo que lo tienes bastante bien encarrilado :)
Un abrazo.

Camy dijo...

Seguro que no me voy a ir a ver obras.... pero ¡tengo pavor a la jubilación, a tener que buscarme cursos y cursillos! ¿suena mal? es cierto. ahora tengo mis horas para leer, para otras actividades y me siento feliz con mi trabajo...
y eso que el otro día manifestaba el deseo de subir escalón y no escucharme ningún ojalá....
Amparo Bar me encanta y en este monlogo dice verdades de principio a fin, a mas de un compañero se ha ido y al da siguiente no le recuerda nadie.
(perdona los acentos pero me esta fallado el ordenador) puafff
un beso

Myriam dijo...

Más que papelón te diría que es terriblemente trágico. Por eso conviene que aún antes de la jubilación estas personas vayan pensando en cultivar intereses. Es una pena que no se dicten más curso y talleres para ésto.

Sobre el vídeo -aunque se que pretende ser broma- pobre el varón casado con una mujer así que lo desprecia, ningunea y humilla.

Besos

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Camy:
Pues no te veo yo buscando cursos y cursillos a la desesperada para llenar el tiempo. Te intuyo... de otra manera :)
Un beso.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Myriam:
Tenemos la cultura y los medios para poder acceder a un periodo de jubilación más que digno, pero son tantos los problemas que nos genera la mera supervivencia que dudo que mucha gente tenga tiempo de reflexionar sobre el tema.
El monólogo simplemente me encanta. Esta mujer es una de las mejores actrices de este país.
Un beso.

Astrid Moix dijo...

Tienes toda la razón con la reflexión que planteas y curiosamente ( o no) el problema se da con más fecuencia en hombres que en mujeres. Espero que en nuestro caso no tengamos nunca que recurrir a esos asesores que mencionas y que no sabía que existían. Vamos, por lo menos tendremos nuestros blogs y tu además tu arte :)
Buen fin de semana,

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Astrid:
Por naturaleza o por cultura, las mujeres tenéis muchos más recursos que nosotros.
Yo desde luego no creo que vaya a tener este tipo de problemas e intuyo que tu tampoco :)
Un abrazo.

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