EL MUNDO DE LOS DEMÁS


La entrada de hoy llevaba más de un año en “lista de espera” aguardando un momento que nunca llegaba. Inspirado por el maravilloso poema de Miguel Hernández que he tomado prestado para el título y por la interesantísima reflexión titulada Percepción e Interpretación.que nos dejó Josep Julián en La inteligencia de las emociones ya hace un año, tenía ganas de darle una vuelta a esto de la "la realidad" y a lo que llamamos "la visión objetiva de la realidad".

Mientras me ponía a escribir, casualidades de la vida, había dejado la tele encendida en “la 2” y en ese momento estaban reponiendo uno de los capítulos de “Redes” en el que Punset reflexionaba sobre este mismo tema. “¡No puede ser!”. “¡Qué casualidad!” Me dije, y me senté a ver el capítulo completo. En él, expertos mundiales decían cosas como que:
·         "No sabemos si el mundo real es cómo nosotros lo vemos, pero nos sirve"
·         “Nuestra mente es la relación entre el mundo físico y nuestros pensamientos”.
·         “Nuestra memoria, nuestros recuerdos, condicionan nuestra forma de ver el mundo”.
·         “No hay nada más incierto que nuestra percepción de la realidad. No nos podemos fiar de ella”.

A continuación releí la entrada de Josep Julián, que nos deja perlas como:
·         “Por supuesto que la realidad percibida por Van Gogh era idéntica a la de alguien que pasara por su lado en el momento en que estaba pintando, pero la interpretación de ambos difería sensiblemente”.
·         “El problema de las interpretaciones es que nos atrapan limitando nuestra capacidad de análisis y posicionamiento”.

Y finalmente con los ojos cerrados volví a escuchar a Serrat cantando este maravilloso poema de Miguel Hernández.

Ciegos para los demás,
oscuros siempre remisos,
miramos siempre hacia dentro,
vemos desde lo más íntimo.
El mundo de los demás,
el mundo de los demás,
no es el nuestro no es el mismo,
el mundo de los demás.

La casualidad había originado que ciencia y poesía cruzasen sus caminos en un instante fugaz al que he tenido el honor de asistir. Sabía que con estos mimbres ya no tenía nada especial que aportar. Todo estaba dicho.

Como diría James Bond, " Por favor, mezclado, no agitado".

El Mundo De Los Demás
(Joan Manuel Serrat)
El mundo es como aparece
ante mis cinco sentidos,
y ante los tuyos que son
las orillas de los míos,
el mundo de los demás,
no es el nuestro no es el mismo.

Imágenes de la vida,
cada vez las recibimos,
nos reciben entregados,
más unidamente a un ritmo,
pero las cosas se forman
con nuestros propios delirios.

Ciegos para los demás,
oscuros siempre remisos,
miramos siempre hacia dentro,
vemos desde lo más íntimo.
El mundo de los demás,
el mundo de los demás,
no es el nuestro, no es el mismo.

Trabajo y amor me cuesta
conmigo así ver contigo,
aparecer como el agua
con la arena siempre unidos,
nadie me verá del todo,
ni es nadie como lo miro.

Somos algo más que vemos,
algo menos que inquirimos,
algún suceso de todos,
pasa desapercibido,
nadie nos ha visto a nadie,
ciegos de ver hemos visto.

Ciegos para los demás,
oscuros siempre remisos,
miramos siempre hacia dentro,
vemos desde lo más íntimo.
El mundo de los demás,
el mundo de los demás,
no es el nuestro no es el mismo,
el mundo de los demás.

13 comentarios:

Katy dijo...

“Nuestra memoria, nuestros recuerdos, condicionan nuestra forma de ver el mundo”.
Yo añadiría y nuestra experiencia vital del mismo. El mundo de los demás no el mismo que el nuestro es verdad a título individual, pero como colectivo demostramos todo lo contrario.
“Miles de borregos yendo en una dirección, y otros miles en otra, arrastrados por idénticos ideales” y esto demostrado históricamente.
Será por lo que dice Josep Julián visión que comparto
“Por supuesto que la realidad percibida por Van Gogh era idéntica a la de alguien que pasara por su lado en el momento en que estaba pintando, pero la interpretación de ambos difería sensiblemente”.
Buwn post nos dejas para la reflexión
Un abrazo

JLMON dijo...

Estupendo Javier!!!
La interiorización, como el aprendizaje, es individual e intransferible, por mucho que se empeñen los maestros ciruela. Y la realidad es individual y diversa. Eso nos salva!
Cuidate

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Katy:
Es un tema precioso para aprender a respetar a los demás... un poco más. La cita de Van Gogh me parece muy significativa para ello.
Y en cuanto a lo del efecto "masa" que mencionas, pues eso, que tenemos una cierta tendencia a ser masa borreguil. Qué le vamos a hacer.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Jose Luis:
Me ha encantado lo de los "maestros ciruela". Muy acertado.
Un abrazo.

julen dijo...

Esto me recuerda aquella gran anécdota de la historia de la filosofía.

El obispo Berkley fue el creador del idealismo subjetivo que venía a decir que nada existe mas allá de la percepción que tengamos de ello. Así negaba la existencia de la materia y solo daba lugar a las ideas. La frase que lo resume es "ser es ser percibido o percibir".

Bueno, el caso es que cuando al escritor ingles Samuel Johnson le dijeron en una discusión que el idealismo de Berkley era irrefutable (el resto os lo copio de la Wikipedia que está muy bien explicado) Samuel Johnson le propinó una patada a una roca exclamando Lo refuto así. Un empirista podría replicar que la única cosa que Johnson conoció de la piedra fue lo que vio con sus ojos, oyó con sus oídos y sintió con su pie. Así que la existencia de la piedra consistía únicamente en las percepciones de Johnson. Podría ser que Johnson hubiera pateado en realidad un tocón inusualmente gris, o puede que le diera un ataque súbito de artritis justo cuando iba a darle una patada a un trozo de hierba con una roca pintada. Lo que la piedra realmente era, aparte de las sensaciones que pudo experimentar o las representaciones mentales que se hiciera, le sería, de esta forma, completamente desconocido. La roca existiría, en última instancia, como una idea de su mente.

El tema de la realidad y la percepción me parece interesantísimo y puede dar para horas de discusión. Gran entrada.

Saludos.

A.L. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
A.L. dijo...

Un respetable entrada Javier. Hay que currar mucho esta faceta del respeto, pero desde la infancia.
Es un reto para padres y profesores.
Una buena reflexión.
Un abrazo

Perdona el tachón, pero acabo de llegar y estoy trasnochado, no veo ni las teclas:)

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Julen:
Me suena la anécdota de mis tiempos del instituto. Lo cierto es que es un tema muy atractivo para complementarlo con unas "birras" o quizá algo más.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola A.L.:
Efectivamente, en la infancia es cuando hay que poner estas bases. Luego se puede decir que es demasiado tarde.
Un abrazo.

Toni dijo...

Poco que añadir ante una mezcla tan sugestiva.

Salu2

Astrid Moix dijo...

Todo estaba dicho, y yo tampoco me atrevo a añadir nada más.
Pero es un tema que se plantea a menudo en mi trabajo: la relación con el entorno en el que crecemos y su influencia en la forma en que percibimos la realidad cuando salimos de él.
Así que me he permitido hacer un copia y pega de tu entrada (video incluído, aunque no lo he podido ver por estar los derechos restringidos)ya que me ha dado alguna idea nueva ...
Un tema estupendo,

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Toni:
Ya sabes: "Mezclado, no agitado" :)
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Astrid:
Me alegro de que esta entrada pueda serte útil en el entorno laboral.
En cuanto al video, yo lo veo bien. No obstante, si buscas en youtube lo puedes encontrar en diferentes versiones.
Un abrazo.

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