AFRICA: MIRANDO PARA OTRO LADO

Con esto de la crisis, no soplan vientos favorables hacia la solidaridad. La realidad nos dice que mejor pensar en nosotros mismos puesto que no sabemos en qué situación vamos a estar mañana. Bueno, en realidad, seamos sinceros, tradicionalmente no hemos sido tantos los ciudadanos que nos hemos tomado en serio esto de la solidaridad. Hay una gran mayoría que, por unas causas o por otras, no tiene ningún gesto solidario a lo largo de su vida.

Pero el futuro de los países empobrecidos sólo depende en una pequeñísima parte de la solidaridad directa de los ciudadanos. La gran dependencia está en la aportación de nuestros gobiernos a través de los presupuestos del Estado, que siempre ha estado muy lejos de tener una actitud solidaria con los países “en desarrollo”, a pesar de los discursos grandilocuentes que ocupan una parte importantes de sus demagógicos discursos. Recuerdo hace unos años, cuando (en España) las ONGs pedían al gobierno que cumpliese con el compromiso internacional de aportar el 0,7% del P.I.B. para el desarrollo, se prometió un incremento gradual que nunca se llevó a efecto. Es triste decirlo, pero en el mundo el objetivo del 0,7 que fijó la ONU hace 35 años, sólo lo están cumpliendo cuatro países: Dinamarca, Luxemburgo, Holanda y Suecia. Aun viviendo tiempos de “bonanza”, como los que hemos vivido, hemos sido incapaces de cumplir por lo que se han ido acrecentando las diferencias entre ricos y pobres, entre Norte y Sur.
Es ahora, cuando vienen mal dadas, cuando nuestras arcas también amenazan con quedarse vacías, cuando empiezan a salir a la luz todas las miserias, todos los inconfesables dispendios que nos hemos permitido mientras decenas de países se desangraban entre guerras interminables y hambrunas.

Y ahí está África, cuna de la humanidad, esperando que alguien mire hacia allá con un gesto que no sea el de la codicia y la mezquindad. África, que desde que se colonizó, allá por el siglo XVII, no ha dejado de desangrarse y de morirse de hambre. África, ahora motivo de oscuras estrategias para esquilmar las enormes reservas de todo tipo de materias primas que todavía almacena. África, basurero del mundo desarrollado y de aquél que se cree en vías de desarrollo.  África de la que rechazamos con crueldad inhumana al desesperado emigrante que huye de la miseria. África, siempre África.
Ahora, gobierno y autonomías recortan presupuestos y, cómo no, una parte importante de lo poco que se destinaba “al desarrollo”. Pero que nadie me diga que “no hay otro remedio”, porque sí lo hay. Hemos dado, estamos dando y todavía vamos a dar mucho dinero, para reflotar bancos. Dinero, dicen, que podría haber eliminado el hambre del mundo. ¡Qué patético!
No vivimos tiempos de solidaridad. Hace meses que nadie habla de la poca solidaridad que nos queda con respecto al “tercer” mundo, al menos que sea para anunciar recortes que a todos nos parecen “lógicos”. Sinceramente creo que esta crisis se va a llevar por delante muchas cosas en las que creíamos. Cosas que señalaban a todo aquello que como humanos nos caracteriza. Ojalá me equivoque.
Hoy quiero dar un grito solidario a través de un bellísimo poema de Mario Benedetti, al que puso música Joan Manuel Serrat.

EL SUR TAMBIÉN EXISTE
Serrat - Poema de Mario Benedetti
Con su ritual de acero
sus grandes chimeneas
sus sabios clandestinos
su canto de sirena
sus cielos de neón
sus ventas navideñas
su culto de Dios Padre
y de las charreteras
con sus llaves del reino
el Norte es el que ordena

pero aquí abajo, abajo
el hambre disponible
recurre al fruto amargo
de lo que otros deciden
mientras el tiempo pasa
y pasan los desfiles
y se hacen otras cosas
que el Norte no prohibe.
Con su esperanza dura
el Sur también existe.

Con sus predicadores
sus gases que envenenan
su escuela de Chicago
sus dueños de la tierra
con sus trapos de lujo
y su pobre osamenta
sus defensas gastadas
sus gastos de defensa.
Con su gesta invasora
el Norte es el que ordena.

Pero aquí abajo, abajo
cada uno en su escondite
hay hombres y mujeres
que saben a qué asirse
aprovechando el sol
y también los eclipses
apartando lo inútil
y usando lo que sirve.
Con su fe veterana
el Sur también existe.

Con su corno francés
y su academia sueca
su salsa americana
y sus llaves inglesas
con todos sus misiles
y sus enciclopedias
su guerra de galaxias
y su saña opulenta
con todos sus laureles
el Norte es el que ordena.

Pero aquí abajo, abajo
cerca de las raíces
es donde la memoria
ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren
y hay quienes se desviven
y así entre todos logran
lo que era un imposible
que todo el mundo sepa
que el Sur,
que el Sur también existe.



14 comentarios:

Katy dijo...

Y la siguen piendo. Este año no hubo manifestación, ni desfile. Tan solo una cincentración a los pies del museo de la Reina Sofia.
He asistido a todas desde hace años porque no toca de cerca.
Lo he recogido en muchos post en mi blog.
Ser solidario sin que los gobiernos arrimen el hombro es solo parchear. Un mundo más justo requiere la actuación de todos los países conjuntamente.
Así que que hay que seguir machancando.
Buen post
Un abrazo

Camy dijo...

De ser esto un manifiesto, no firmaría la primera porque ya se me han adelantado, pero seguro que estampaba mi firma.También yo recuerdo la parafernalia del 0,7% que nunca llego y ahora, ahora, no llegará nada por parte de las administraciones, sean cuales fueren, todas son iguales, Javier, creo que individualmente, sí existe o perdura, en una gran mayoría, la solidaridad, también ocurre, desgraciadamente, que una gran mayoría están en el paro y no les sobra nada...
Deseo que quienes tenemos la suerte de continuar, continuemos y la palabra solidaridad no nos la borren, que a más de uno he oído que no es la adecuada...
Un beso

A.L. dijo...

Ser solidario seguro que lo somos la mayoría. ¿A quien le gustan las injusticias? ¿Quién no se sensibiliza con el hambre? Colaboramos muchos con lo que podemos puntualmente. Pero estoy con Katy, la solución pasa por los gobiernos, lo demás son parches.
Un abrazo

Camy dijo...

¡¡¡ah!!! que no te he dicho....Benedetti es el poeta que más me llena, me llega, quizá porque mejor entiendo y me dice las cosas tal y como las siento y como me gustaría saber expresar.
De Serrat ¿qué decirte? otro buen hombre, -me parece-
un beso

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Katy:
Lo cierto es que el desánimo cunde entre mucha gente al ver que la realidad es fría e implacable.
Pero como dice la canción "resistiré".
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Camy:
Pues tienes mucha razón, por eso te digo como a Katy lo de "resistiré"
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola A.L.:
Pues si la solución está en los gobiernos, como díría Loquillo: "A por ellos que son pocos y cobardes :)
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola de nuevo Camy:
Esto me pasa por ir contestando por riguroso orden.
Te puedo añadir que estoy revisando a Serrat y por extensión a sus poetas de cabecera, y estoy redescubriendo la poesía.
Un abrazo.

JLMON dijo...

Hola Javi
Nos hemos acostumbrado a la vergüenza, hasta hemos hecho un doctorado...
Lo curioso del asunto es el cumulo de posibilidades que encierra Africa, pero cuando hay estas paradojas, significa que también hay gato encerrado.
Cuidate

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Jose Luis:
Lo del "cúmulo de posibilidades" me parece un acierto. Lo que pasa es que nadie se lo plantea en el sentido de "ganar-ganar" que es lo que se predica en los cursos de "negociación".
Ahí está una de las claves.
Un abrazo.

Myriam dijo...

Estupenda entrada que a mí me clarifica algunas cosas o mejor dicho, me aporta datos importantes a tener en cuenta. Ya sabes que inicié una serie en mi blog sobre África.

Me pone contenta que Suecia, país en el que nació mi hija y del que tengo ciudadanía -viví allá 9 años- y Dinamarca de donde es mi yerno, sean 2 de los 4 países que nombraste que contribuyen, al menos, con ese 0,7.

Por cierto, me apunto la novela "Medio Sol amarillo" de Chimamanda Ngozi Adichie para leerla no bien pueda. Lo prometo. Y mil gracias por el vídeo de ella del que dejaste enlace en mi casa. ES una delicia de mujer. ¡Gracias!

Besos

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Myriam:
Y gracias a tu entrada, me animé a escribir esta, que tenía pendiente desde hace tiempo.
Espero que te guste la novela. A mi me encantó.
Creo que en algún momento de mi vida tendré que ir a descubrir África.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

Esto sólo se arreglará cuando comprendamos Africa y Africa nos comprenda.
Lo mejor y lo peor del mundo se encuentra allí. Vivimos realidades y necesidades diferentes. Mucho que hacer.

Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Sí señor. En algún momento habrá que empezar.
Un abrazo.

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