GESTIÓN CON PASIÓN, ¿PARA QUÉ?


 Hace diez años nos "sacamos" la ISO en mi empresa. Para ser una empresa pública tenia mucho mérito y aun hoy sigue teniendolo.

El caso es que siendo algo extraordinario, le pedí a mi alcalde que invitase a toda la plantilla a una comida de celebración, puesto que había sido un trabajo duro en el que había participado prácticamente toda la plantilla. Aceptó gustoso, y cuando nos dirigíamos al restaurante en coche, me hizo una pregunta que me sorprendió: "´¿por qué tenemos que agradecer a los trabajadores, de forma extradordinaria, algo por lo que se les paga?"
No recuerdo lo que respondí. Creo recordar que salí como pude. Porque seguro que os ha pasado en alguna ocasión, que cuando os hacen una pregunta cuya respuesta consideráis obvia, cuesta mucho dar una explicación.

Diez años después, osea, hace unas semanas, participaba en una reunión de varias personas, entre las que se encontraba la joven directora de una empresa de servicios. La conversación fluía en torno a la motivación de los trabajadores en las empresas. En un momento determinado argumenté "el reconocimiento" como herramienta para la motivación. La respuesta de la directora fue la misma que la de mi alcalde diez años atrás. No repliqué. Me sucedió lo mismo que con el alcalde, sólo que en esta ocasión mi respuesta fue el silencio. Comprendí que no merecía la pena tratar de convencerla, ni siquiera de crear el más mínimo interés.

Estos días he estado pensando sobre este asunto. Me pregunto si hemos avanzado algo en materia de gestión en las empresas de España y de Euskadi en estos 10 años. Menciono específicamente Euskadi, porque aquí nos salimos de las estadísticas en cuanto a ISOs y E.F.Q.M.s. Aun así, la pregunta se mantiene. Yo creo sinceramente que la respuesta es no. Sí, es cierto que el sector de la consultoría ha visto este nicho desde hace mucho tiempo y ha trabajado con ahínco. Pero esto no es suficiente.

Me gustaría saber cuantas empresas inician un proceso de reflexión estratégica, de acercamiento a la Calidad, etc. ¿Cuántas?
Me gustaría saber cuántas empresas cierran al cabo del año (de media, crisis incluída). ¿Cuántas?
Me gustaría saber cuántas empresas nuevas se crean al cabo del año (de media, crisis incluida). ¿Cuántas?

Respondidas estas tres cuestiones me pregunto a continuación ¿cuánto valor añadido queda "vivo" en nuestra sociedad?, es decir, de todo ese esfuerzo invertido en mejorar la gestión empresarial, ¿cuánto "poso" queda en la sociedad? ¿Esto avanza? Pues no. Así que he llegado a la conclusión de que todo esto de la gestión estratégica en la empresa, de la gestión de los rr.hh., con Mayúsculas  (perdón que ahora se dice "gestión de personas"), es un divertimento para gestores que quieren salir de la mediocridad de nuestro sistema. Un divertimento para personas creativas que creen que pueden hacer algo más que sacar una buena rentabilidad a corto plazo. Pero nada de pretensiones de cambiar el mundo, de servir de modelo a otros. No, de eso nada.

Caigámonos del guindo: el reconocimiento social pasa por tener dinero. Nada de disfrutar del trabajo. Eso son tonterías. Si no tienes dinero no eres nadie. ¿A dónde vas diciendo que en tu empresa se trabaja en equipo, que trabajais en base a un Plan Estratégico, que tenéis un Plan de RR.HH. bien estructurado, y que además estás muy motivado? Si en realidad lo que "vende" es subir, ascender, ser alguien, forrarte en poco tiempo, tener un cochazo, un chalé, veranear en Marbella...

Se reirían de ti.

Y finalmente, perdón por esta apariencia de pesimismo (que no lo es), pero la realidad es que prima lo que prima y lo demás... pues eso, que nos lo pasaremos bien mientras tanto.

Y sino, aquí tenéis a los de Vaya Semanita: Pura filosofía.

12 comentarios:

iparrado dijo...

Javi, en el artículo, veo dos tipos de éxito: el social y el personal.

El primero representa la exigencia de la sociedad para con nosotros (cómprate un cochazo, un pisazo en pleno centro de Bilbao, ropa de marca, el iPhone, el iPad y el iDios...).

El segundo es una autoexigencia (¡cumple tus sueños!).

Visto así, prefiero ser yo quien decida qué me satisface, la verdad. ¡A seguir divirtiéndose...!

Katy dijo...

Yo de gestión de empresas solo se lo que voy leyendo en vuestros "inteligentes blogs" Pero si sé que el agradecer es por lógica si no somos capaces de hacerlo por corazón. Yo no estoy aqui solo para que sirvan. Si compro fruta agradezco al vendedor, si voy a la carnicería doy las gracias. Si una asistenta me limpia la casa le doy las gracias, si voy al medíco lo mismo. Todos se ganan el sustento dignamente pero yo me beneficio de su servicio. Si los trabajadores son los que contribuyen a que la empresa marche lo lógico es que lo agradezca. Hasta aquí puedo hablar...
Un abrazo. Me ha encantado tu reflexión y exposición

Fernando López Fernández dijo...

Hola Jvier:

No creo que estes hablando de pesimismo, sino más bien de realidades. Nos guste o no. Agradecer no es solo un signo de reconocimiento, es una forma de motivar también.

El valor añadido se crea y no sé por qué extraña razón, cada cierto tiempo se destruye o quizás lo que pasa es que se transforma. No lo se.
En cualquier caso habra que seguir intentándolo.

Un abrazo

JLMON dijo...

Hola Javier
No seas tan pesimista...
Hay de todo en la viña de Anzio!
Es cierto lo que dices de "dar las gracias", yo estuve peleando en una de mis experiencias anteriores como asalariado para convencer a los "altos jefes" de que dijerán más a menudo gracias, el día que me fuí, ni me las dieron....
Pero hay que tirar pa´lante
Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Iñaki:
En esto coincidimos.
Tenerlo claro y elegir lo que quieres siempre es lo más importante.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Katy:
En este asunto de la gestión empresarial somos como los abogados y los médicos: nos gusta hablar "raro" para que no se nos entienda.
En el fondo todo es mucho más sencillo de lo que queremos hacer creer, porque al fin y al cabo todos somos personas y nos gusta que se nos trate bien y que se nos trate con respeto y educación y se nos agradezcan las cosas de forma educada. Y poco más.
Lo demás es complicarnos la vida.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Si, señor tienes mucha razón. Hay muchas personas que parece que porque tengan un cargo se tienen que "elevar" y distanciarse del mundo.
Supongo que sería interesante hacer como los japoneses (o eso me han contado): empezar desde abajo para cuando llegues arriba "saber lo que vale un peine".

Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Jose Luis:
Por eso digo en la entrada que no merece la pena intentar convencerles. Hay cosas que no se pueden explicar y esta es una de ellas.
Un abrazo.

MaS dijo...

Querido Javier,
mira que nos hacen unas preguntitas estos niños,(ah, que no que era el alcalde...!!!)
Respuesta: No, no lo hacemos para agradecer, lo hacemos para reconocer... y si dominas el sentido y significado de las palabras, y profundizamos, que es lo que nos falta... veremos claramente que la diferencia es sustanciosa.
Respecto de la gestión de la que nos reimos (?), decirte que hasta ahora, nos hemos, os habeis, se han dedicado a colgar el "diploma" de isos, efqms, y demas "licenciaturas" en las paredes de las recepciones de las empresas...(¡que bonita estampa!), pero que muy pocos nos, os o se han creido que aquello que decía que existía en la empresa realemtne fuera parte del Ser de la misma.
Tener o Ser, ¿tener la iso famous, o ser un empresa que vive, funciona, ...en esencia de ese modo, y no me refiero a la produccion, sino a la gestion de personas?, y esto último es lo único que va a producir resultados a la larga. Resultados sociales, económicos y sobre todo y sobre manera, en la calidad y cantidad de vida personal y profesional.
Al tiempo.
Saludos, M.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola María:
Al tiempo. Si señora.
Lo que pasa es que el tiempo no va a favor de los que nos lo creemos. Las crisis y sus acólitos, siempre tienen el protagonismo. Digo yo.
Un abrazo.

Josep Julián dijo...

Hola Javier:
Supongo que no te extrañará que el alcalde de tu pueblo te hiciera esa pregunta porque, vamos, seguro que o era empresario o del PP (que creo que no en ninguno de los casos).
Las cosas se ven siempre en perspectiva y claro, depende de en qué plano te toque estar. Es como el embudo que no es lo mismo verlo por un lado que por el otro y sin embargo, todo es embudo.
Los elementos de gestión y estrategia están bien, pero no cuando es para salir en la foto. Si la EFQM o lo que sea es para pillar subvención o para no desentonar en sociedad todos sabemos que no vale para nada ni ahora ni nunca, pero si es para prestar mejor servicio, lo podremos llamar como queramos, pero si no están ahí no hay empresa.
Una parte de nuestra empresa se dedica a la ISO y es curioso, todos los clientes han empezado por imperativo legal y han acabado encontrándole el gustillo. Sólo cuando las cosas se hacen propias sirven para algo y hasta funcionan, aunque uno no siempre sepa contestarse por qué.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Josep:
Totalmente de acuerdo. Suele ser un camino de inicio que luego se mantiene. Lo que pretendía destacar es que es una buena política de empresa, pero que no se impulsa sificientemente a nivel institucional para que sea un modelo instalado en nuestro tejido económico, por lo que su crecimiento es muy modesto, se mantiene ahí, a un nivel testimonial, sin más.
Un abrazo.

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