9 DÍAS 8 NOCHES

Municipio: Malpica de Bergantiños.

Alojamiento: Turismo rural.

Allí medio perdido en el monte. Al lado del mar. Donde uno faro, superviviente a la modernidad, sigue anunciando la costa: A Costa da Morte.

"A Santa Compaña". Dibujo de mi amigo Luis Potes para la ocasión.


Hace 30 años que no iba por A COSTA DA MORTE. Me impactó muy favorablemente en su día y no me ha decepcionado a la vuelta. La verdad es que dan vértigo esos 30 años.

Cuando hablamos de Galicia siempre me viene a la menta esta zona costera de Galicia. Tierra indómita donde las haya: Mar salvaje, faros, espesos bosques, contrabandistas, caciques, pequeños pueblos y… cruces muchas cruces por todas partes, recordándonos que aquí el fervor religioso siempre ha tenido una gran presencia. 

Ya según llegas intuyes un mundo morado por fantasmas, espíritus, por brujas y creencias muy arraigadas en el oscuro pasado de la superstición; todavía se ve alguna anciana vestida de riguroso negro con el pañuelo anudado en la cabeza, imagen tan habitual en España tan sólo hace 20 años. 

Me atraen, como los ojos de la serpiente, esos atardeceres en los que se ve a un grupo de personas que vuelven del cementerio a sus casas, los hombres sentados a las afueras del bar, al lado del puerto, donde ya sólo recalan unos pocos barcos pesqueros, hablando posiblemente de un pasado que nunca volverá. Poco ha cambiado esta tierra antaño inhóspita y tan hospitalaria a su vez.

Me acerco a Finisterra subo al faro y contemplo ese fiero mar, morada de leyendas. Descubro, con admiración, allá al fondo, el “fin de la tierra”, esa línea por la que el sol se precipitaba en el mar, saliendo una llamarada de las aguas, por donde se desplomaban los barcos según dice la leyenda.

Me gusta Galicia, me gusta A COSTA DA MORTE.

Volvemos a casa al atardecer y mientras nos alejamos vuelvo la vista atrás. Allá al fondo creo distinguir "A Santa Compaña", esa procesión de almas en pena que vagan por bosques entre aldeas de la vieja Galicia, y me viene a la mente aquella inmortal canción del Grupo “Golpes Bajos” (1984), que ya en su día me hizo estremecer.


'A SANTA COMPAÑA'

En la noche fría dejan sus moradas,
viniendo a este mundo a expiar las culpas.
Mas después de las nueve y en lontananza
multitud de luces caminan sin rumbo.

Sigo la procesión con un hacha de cera,
soy una parte de ellos que aterroriza la aldea,
entablo amistad con fantasmas y visiones,
bañando en terror a los pobres de espíritu.

¡A Santa Compaña!

Ciérranse ventanas, atráncase puertas,
¡Encomiéndate al Santo! ¡A Santa Compaña!
Son las almas en pena que salen de la iglesia
con la cruz y el escano vagan por los contornos.

Por la cerradura sacan a los dormidos
para que se unan a ellos y a su tan lúgubre marcha.
Mas pobre de aquel que no pase por muerto,
porque le entregan un cirio y ese no vuelve a su lecho.

Sigo la procesión con un hacha de cera,
soy una parte de ellos que aterroriza la aldea,
entablo amistad con fantasmas y visiones,
bañando en terror a los pobres de espíritu.

¡A Santa Compaña!

Sigo la procesión con un hacha de cera,
soy una parte de ellos que aterroriza la aldea,
entablo amistad con fantasmas y visiones,
bañando en terror a los pobres de espíritu.

¡A Santa Compaña!

20 comentarios:

Blog La estratagema dijo...

"A Santa Compaña" es la versión gallega de "La procesión de las ánimas" tan arraigada en el resto de la península. Estas leyendas y tradiciones ya solo están en la cabeza de los viejos.
Galicia es una tierra de contrastes. Las Islas Cies son un paraíso lleno de luz que contrasta con lo escarpado y agreste de la "Costa da Morte".
Igual que a ti, Galicia me gusta y me fascina.

Emilio Manuel dijo...

Para completar tu viaje a Galicia y sus historias, no está de más leer un libro de principios del siglo pasado que habla de historia Gallegas, es "El bosque animado" de Wecenlao Fernandez Flores.

Saludos

Fernando Lopez Fernandez dijo...

Bonito Javier, muy bonito. Galicia tiene un algo que encandila. Como te comenta Emilio Manuel, El bosque animado es un gran libro y la película que hicieron me pareció fantástica. Qué buenos recuerdos con los Golpes Bajos. Un abrazo¡¡¡

Tracy dijo...

Celebro que no te haya decepcionado, porque los entendidos dicen que donde te lo has pasado bien , no debes volver, por si las moscas.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola La estratagema:
Ya tenemos un primer punto de coincidencia, aunque seguro que irán surgiendo más. :)
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Emilio Manuel:
En su día vi la película y he estado a punto de mencionarla. La verdad es que me encantó.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Sí. Es muy atrayente y hay tanto para ver...
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Tracy:
Pues esa afirmación es relativa, aunque se cumple muy a menudo. :)
Un abrazo.

Juan L. Trujillo dijo...

Confieso con vergüenza que no conozco Galicia. Este pasado año se iba a cumplir mi sueño, ya tenía reservadas habitaciones y el viaje programado, cuando por dolorosos motivos familiares tuve que dejarlo para otra ocasión.
Lo malo es que los años me someten a un implacable marcaje y cada vez veo más difícil que mis deseos se hagan realidad.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Juan Luis:
La vida nos va dando la oportunidad de conocer múltiples maravillas. Seguro que tu tienes unas cuantas que los demás desconocemos :)
Un abrazo.

Antorelo dijo...

Has vuelto con un buen relato lleno de magia.
Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Gracias Antorelo.
Un poco era el objetivo.
Un abrazo.

Katy Sánchez dijo...

Ha estado en un lugar marvilloso. Yo anduve por Galicia bastante veces pero de esta Santa Compalña ni idea. Solo de meigas. Menos mal. Para mi los fantasmas son los vivos, miedo me da algunos. Interesante. Me voy a documentar.
Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Katy:
Meigas... Santa Compaña, al final un elenco de supersticiones, fantasías, imaginación...
Un abrazo.

A.L. dijo...

Las ánimas siempre están con nosotros. Este año te lo has montado muy bien. Galicia siempre ha sido tierra de leyendas. Mas vale no seguir la procesión y si el paisaje y su maravillosa gastronomía.
Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola A.L.:
Yo siempre tomaba el camino de la gastronomía... sin perder de vista a la Santa Compaña, claro. :)
Un abrazo.

Myriam dijo...

¡Que linda es Galicia!

¡Celebro que la pasaran tan bien!

Besos

(Ya sabes que estoy de viaje en función abuela, pero
que dejé programadas entradas en casa)

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Myriam:
Veo que conoces bien Galicia.
Por cierto, muy duro el trabajo de abuela. Eso de dar a los nietos todos los caprichos, cansa mucho. :)
Un beso.

Camy dijo...

hola Javier, ¡ de nuevo vuelvo a Red 10!, He empezado por este post, por curiosidad, por la santa compaña, y me llama la atención de que ambos, en sendas entradas, nos hemos referido a " treinta años atrás" que tu acompañas de "vértigo" y yo, no quiero adjetivar.
¿Puedes creer que en un viaje que hicimos por Galicia no conseguí llegar a Finisterra!.
Me ha encantado encontrarte de nuevo,
un beso

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Camy:
Yo también me alegro :)
Un beso.

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