VUELVA VD. A LA CASILLA DE SALIDA


Las reglas son las reglas.

Recuerdo en décadas pasadas, antes de entrar en la C.E.E. (hoy U.E.), que se hablaba de la escasa competitividad de los productos españoles. Acostumbrados a viajar por el mundo con la cámara de fotos en la maleta para ver lo que se podía copiar a los alemanes, no éramos conscientes de que eso sólo significaba que éramos muy buenos en eso: en copiar. Pero a su vez significaba que siempre llegábamos tarde a todas partes. Como aquí lo en invertir en I+D no se llevaba…

Cuando entramos en la C.E.E. llegó el primer aviso. Se nos dijo de forma tajante: “o mejoramos nuestra productividad o no vendemos ni un clavo: ¡Que vienen los alemanes!. Entrar en la C.E.E significa adiós al proteccionismo, significa abrir mercados, significa que el resto de países va a vender aquí a menor precio y con mayor calidad”.

Algo debimos de espabilar puesto que tan mal no nos ha ido, ahora bien, todo hay que decirlo: nos hemos cargado el tejido industrial y hemos fiado todo al turismo y a la construcción. Y ahora ha vuelto “Paco con la rebaja”.

La cuestión es que ahora, además, se juega una nueva partida en el tablero global. Hay que competir con otros países, que “parece” (sólo lo parece) que están muy lejos y hemos vuelto a hablar de la competitividad. Bueno, en realidad nunca hemos dejado de hacerlo, pero como el tema coge relevancia cuando pintan bastos…

Y ahí es donde de repente salta la polémica porque al Presidente de la CEOE, Gerardo Díaz-Ferrán, se le ocurre el otro día la brillante idea de decir que “…hay que trabajar más y cobrar menos”. Le ha faltado tiempo a José Manuel González-Páramo, miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), para saltar a la palestra y matizar esas declaraciones diciendo que de lo que se trata es de ser “más productivos”. Como si no fuera lo mismo, sólo que introduciendo el elemento con vaselina.

Bueno, lo primero que he pensado es que al bueno de Díaz Ferrán le tienen “enfilao”. Al Presidente de la CEOE no le queda ni “un corte de pelo”.

Segundo: Seré el último defensor que le queda al bueno de Díaz-Ferrán, pero no por eso voy a callar como un bellaco. Así que tengo que decir y digo alto y claro que este empresario de pro, tiene más razón que un santo. Podemos adornar la dialéctica como queramos (realmente otra cosa no haremos bien, pero esa…), pero si queremos  ser tan competitivos como los chinos tendremos que tener un mercado de trabajo como el de ellos O sea, “trabajar más y ganar menos”.

Venga hombre… que nadie me venga con lo de la “calidad” y la “innovación” para tratar de justificar lo de la “productividad”, que eso ya no se lo cree nadie. Ese tren ya se nos ha escapado hace tiempo. Y además dudo que en algún momento hayamos tenido opciones de viajar en él, porque allí sólo caben los países que tradicionalmente han trabajado e invertido para estar en primera línea. ¿Alguien se puede creer que se puede trabajar con “calidad” o que se puede “innovar” porque salgan en la prensa dos iluminados diciéndonos todos los días que tenemos que ser más imaginativos, mientras recortan el presupuesto para I+D? Como si a base de repetir consignas de este tipo el personal las fuese a interiorizar cual canción del verano con Georgie Dann al frente. Desengañémonos. Esto no funciona así. Pues eso: que el bueno de Ferrán tiene razón.

Pues sí, insisto: estoy con Diaz-Ferrán. Las reglas de juego son las que son y él sólo se ha atrevido a recordárnoslas.

Bueno, otra opción nada descabellada es decirles a los chinos que su mercado de trabajo es una “mierda” y que lo que tienen que hacer es trabajar menos, ganar más y regular su mercado para que se parezca al nuestro. Entonces ya estaríamos hablando de otra cosa. Ya, claro, pero quién es el guapo que se lo dice, con la que han montado porque le han dado el premio Nobel de la Paz a uno de sus disidentes. Yo no, gracias.

Entonces, ¿Por qué nos quejamos? ¿Qué pasa, que resulta que ahora no nos gusta la globalización? ¿Que ahora que nos va mal queremos cambiar las reglas de juego? Pues hace unos añitos, cuando aquí todo el mundo arramplaba lo que podía, nos parecía que esto era Hollywood. Pues lo siento, pero estamos en mitad de la partida y no se permite cambiar las reglas. Así que nos guste o no ahora toca “trabajar más y ganar menos” o como algunos prefieren llamarlo “tenemos que ser más productivos”. O sea, que a los de siempre, nos toca volver a "la casilla de salida" otra vez.

¡Qué mezquinos somos! Cuando todo va bien, no nos importa compartir mesa con los poderosos. Por un momento somos como ellos, se nos permite unirnos al festín y coger todo lo que queremos de la mesa. ¿A quién le importa lo que pasa a nuestro alrededor? Miseria, pobreza, injusticia…crecen y crecen y nosotros mirando para otro lado. Hay amigo, cuando la tortilla se da la vuelta y nos dicen que “se acabó el festín”, entonces, y sólo entonces, sacamos del cajón la polvorienta y agujereada bandera de la "justicia social", que enarbolamos con la amenaza de una huelga general que nadie se cree, mientras nos limpiamos disimuladamente la cáscara de gamba que se nos ha quedado pegada... del bigote.

(El sonido no es muy bueno, pero merece la pena. Tiene su puntito)

12 comentarios:

JLMON dijo...

Muy bien Javier!!
Retratados!!!
Aunque, si bien es cierto que la afirmación trabajar más y cobrar menos es una de las recetas básicas para estos momentos, el caso es que un bellaco como ese no debiera atreverse ni a mencionarla, pero bueno, creo que va a empezar a recibir algo de su merecido.
Cuidate

Katy dijo...

Ay madre que dan ganas de llorar, lo cierto es aquí no trabaja ni el tato.Todos aspiramos a tener lo mejor pero a la hora de currar se nos viene todo grande. Creo que todso vemos lo que vemos. Tampoco se trata de ser chinos que trabajan 24 horas (nunca cierran) pero arrimnar el hombro un poco más si que podemos.
Pero con lo de crisis se nos llena la boca, y que nos lo den todo hecho.
Un abrazo, me ha encantado tu argumentación. Y ahora me voy a innovar a mi cocina:)

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Jose Luis:
Lo lamentable es que haya durado tanto. Eso dice muy poco de los que le han puesto ahí.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Katy:
Seguro que aportas mucho más a la sociedad desde tu cocina que algunos desde sus poltronas.
Un abrazo.

Josep Julián dijo...

Hola Javier:
Pues a mí Díaz Ferrán es que no me pone nada, la verdad. A lo sumo, me parece un exponente de la mala calidad de muchos de nuestros empresarios que, además, no han tenido lo que hay que tener para defenestrarlo cuando se convirtió en un ejemplo de lo que no debe ser un empresario.
No obstante, eso de currar más y cobrar menos es lo que estamos haciendo casi todos. Al menos, los que siguen teniendo un trabajo, aunque sea con la vana esperanza de que la cosa se solucione cuando mejore la situación.
Hay tantas formas de hacer eso que hasta que nos demos cuenta a fondo de la "larga cambiada" nos habrá cambiado tanto la vida que ni nos acordaremos de cuando veraneábamos en el extranjero (los que lo hicieron alguna vez).
Pues nada, a ver hasta donde llega la inventiva de eso del más por menos.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

Sin entrar a valorar al señor Díaz Ferrán, lo que está claro es que estamos en un tablero global en el que desde luego, no "estamos a la altura" porque las reglas del juego son otras. Como dice Josep eso de currar más y cobrar menos es lo que estamos haciendo. Quizás no sea suficiente, o quizas lo que haya que hacer es no ser más competitivos sino que los otros dejen de serlo.

Por mucha innovación que hay, si los otros fabrican a 1 € d coste y tu a 10€ veo complicada cualquier receta salvo que uno se "haga chino"
Malos tiempos para la lírica,

un abrazo y un post valiente y con mucho sentido comun

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Josep:
Como le decía a Jose Luis, a mi tampoco me pone este hombre, lo lamentable es que la patronal siga manteniendo la imagen patética de siempre a través de tipos como este.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
No sé si hay que hacerse "chino", porque currar como "negros" ya lo hacemos. Y eso dicho con todo respeto para unos y otros.ç
Un abrazo.

iparrado dijo...

Debemos trabajar más, sí; pero no nos equivoquemos: no es cuestión de trabajar más tiempo, sino más y mejor en nuestra jornada laboral.

Trabajar más horas no garantiza la productividad. Si no, que se lo pregunten a las sociedades nórdicas, escandinavas, etc.; de las que menos horas trabajan y las primeras situadas en los rankings de productividad.

Los chinos... no son más productivos, trabajan muchísimas más horas que el resto de las culturas. ¡Vamos, que viven para trabajar sin dejar un instante para Vivir!

Como siempre, el secreto está en el equilibrio y en la excelencia.

¿Y ganaremos menos? Por supuesto; el cliente, que está en el paro, no compra; si no compra, mando más clientes-trabajadores/as al paro; menos clientes para comprar; ERE... Ya sabemos cómo acaba esto, ¿verdad? Lo vemos todos los días...

Nos vemos...

Astrid dijo...

Coincido con iparrando en lo de aumentar la calidad del trabajo, no las horas que -la menos en el papel- deberían ser suficientes. Ahora bien, también podríamos cuestionarnos pequeños detallitos como el número de días festivos/puentes e interrupciones varias del ritmo de trabajo, los desayunos en el bar a media mañana que duran cuarenta minutos (experiencia mía en Bcn la pasada semana), las comidas de trabajo (o no) que se alargan tres horas, etc, etc...
Un saludo,

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Iñaki:
Interesane debate. Lástima que este espacio no de para tanto, pero bueno.
Hay muchos indicadores que nos deberían dar miedo. Voy a mencionar sólo uno porque sino se sale otra entrada: los chinos (y todos los países que están creciendo de una forma bestial) trabajan muchas horas y cobran muy poco y hoy compiten con productos de poco valor añadido. ¿Sabes cuántos ingenieros salen al año en China? ¿Sabes los parques tecnológicos que están haciendo? No tengo ahora el dato exacto, pero cuando me lo dijeron me quedé muy preocupado. Pues cuando empiecen a competir en productos de alto valor añadido, que es el espacio que todavía nos queda, hablaremos.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Astrid:
Estaría muy bien poder abrir un debate sobre este tema con amplia participación. Creo que es un tema que nos motiva a muchos además de preocuparnos. Si es cierto que perdemos muchísimo tiempo y que podemos ser más productivos. Antton Perez Calleja, reputado consultor de aquí, que casi siempre acierta (o al menos eso me parece) dice que "tenemos unos salarios un 20% por encima de nuestra productividad. ¿Tu crees que eso se arregla trabajando más y mejor en el mismo tiempo? Hombre, posible es posible, pero esa vía no la elige nadie. Lo que todo el mundo hace, y que a la postre es "la receta", es aplicar la cirigía al mercado laboral, a las pensiones, etc. Y que conste que esta es la tercera vez que lo veo desde que estoy currando.
¡Uff! Pues sí que da de si este asunto.
Un abrazo.

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