COM - PRENDER

¡Obrero despedido, patrón colgado!


Esta era una de las máximas que rezaban en muchos carteles y pintadas que se veían por las calles y también en la Universidad. Bueno, hablo de los años 70, principios de los 80, que es cuando yo estaba en plena etapa universitaria.
En aquellos momentos la sensibilidad hacia el papel que representaba, el emprendedor, el empresario, era más bien escasa. Bueno, para qué engañarnos, era el enemigo público número uno. Todos los males de la sociedad eran culpa suya.
Culpables o no, en mi comarca, la Margen Izquierda del Nervión, se vivía muy bien. Media docena de grandes empresas daban trabajo a una parte muy importante de la población. El puesto de trabajo se transmitía de padres a hijos y el que trabajaba en un taller era un “pringao” que no había sabido colocarse en la Caja de Ahorros Vizcaina o en Altos Hornos de Vizcaya.
El Empresario era un ser lejano al que se criticaba, como no podía ser de otra manera, pero todos sabíamos que a finales de mes pagaba religiosamente… y bien. En realidad teníamos una Comarca “funcionarizada”. Trabajar, lo que se dice trabajar… se iba al trabajo y “se cumplía” ¿Quién iba a pensar que esas empresas irían a cerrar? ¡Qué tontería!
El hecho es que pasamos del Mundo Feliz al 30% de desempleo en menos que nos “tomamos unos potes”. Aquí es cuando nos dimos cuenta de que de emprendedores teníamos más bien poco y que para salir adelante teníamos que impulsar una nueva cultura emprendedora absolutamente diferente a la anterior. Esto último se tardó bastante en digerir, así que el cartel de “obrero despedido patrón colgado” fue “colgado” en el rincón más oscuro del camarote. Había que trabajar para que socialmente el empresario fuese una figura no sólo aceptada sino integrada, reconocida, envidiada y digna de imitarse. Han pasado muchos años desde entonces, la sociedad ha cambiado mucho más de lo que a primera vista podemos creer y la figura del emprendedor – empresario se ha ido integrando poco a poco, a pesar (todo hay que decirlo) de muchos empresarios (si se les puede llamar así) que se obstinan en hacer bueno el famoso eslogan.
Ahora bien, el trabajo hecho sólo lo está a medias: Falta incidir en la base de todo el entramado social: la Enseñanza.
Desde hace unos años, gracias a unas raquíticas subvenciones, estamos trabajando en colaboración con los Centros de Enseñanzas Medias en un programa de difusión de la Cultura Emprendedora. No es mucho el presupuesto destinado a ello pero “menos da una piedra”. Trabajamos durante todo el curso escolar con los jóvenes que al año siguiente van a salir al mercado laboral. No pretendemos que se hagan empresarios de la noche a la mañana, ¡qué locura! No, lo que tratamos de hacer es inculcar un poco de conocimiento sobre la importancia del emprendizaje. Queremos hacer COM – PRENDER que EM - PRENDER es sinónimo de INICIATIVA, de buscar IDEAS útiles para la empresa o para su puesto de trabajo o para seguir el camino del Emprendizaje… incluso, cómo no, para la VIDA.
Son unas pocas horas en un curso escolar, pero creo es que una gran inversión.
Ahora, después de unos pocos años de experiencia podemos afirmar que los chavales lo han pasado bien, que están disfrutando de la experiencia, que no es poco. Todos los mayos de cada año hacemos una presentación pública de las iniciativas que se han trabajado durante el curso escolar. Chavales y chavalas de 16 a 18 años cuentan en directo a un numeroso público su “proyecto empresarial”. Hay proyectos de todo tipo como es de imaginar, pero lo más importante es ver a estos jóvenes exponer con orgullo su trabajo, siempre lleno de imaginación, y defender con argumentos su proyecto. Destilan ganas, ilusión y por un momento sienten que han hecho algo importante. Ese brillo en los ojos pocas veces tenemos la oportunidad de ver.
De todo esto entiendo que se desprende una importante lección y es que debemos integrar cuanto antes estos conceptos en la enseñanza reglada, puesto que favorecer que las mentes de nuestros jóvenes IMAGINEN más allá de lo que dicen los “apuntes” de turno es dar un paso de gigante para un desarrollo personal, social y económico de nuestro país.

14 comentarios:

Katy dijo...

Hola Javier la primera parte me recuerda a que???? no se, no sé,no se, será al momento de ahora?? Crisis, despidos, pero no se cuelga a nadie porque para eso está el subsidio.
Como dice los del a ETB "Flipante tio?
La enseñanza, soy más optimistade algo se está cociendo para mejor. No obstante ahora está muy complicado para las pequeñas empresas.
Un abrazo y feliz finde igual entre todos arreglamos algo

Alberto Barbero dijo...

Hola, Javier:

Tu artículo me hace pensar en cómo las cosas van cambiando aunque frecuentemente caigamos en tildar de "tonterías" cualquier nueva idea o visión de hacia dónde dirigirnos.

La historia siempre nos enseña cosas de las que no somos conscientes en la perspectiva pegada a tierra del día a día.

En este sentido el artículo creo que añade algo de optimismo a la percepción general de que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Y, por cierto, el programa educativo me da envidia. ¿Es exportable?, ¿bajo qué condiciones?

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Katy:
Tienes mucha razón cuando dices que está complicado para las pequeñas empresas, pera las otras también, pero es cierto que las primeras están más "solas". Por eso es necesario afianzar la cultura emprendedora. Cuando la gente cree una empresa tiene que hacerlo con todo supercontrolado para no llevarse sustos.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Alberto:
Tratar de ver las cosas con perspectiva ayuda mucho, sobre todo cuando es más difícil que es la época de la juventud. Ahí, queremos todo y al momento. En fin.
En lo relacionado al programa de cultura emprendedora, el programa es perfectamente exportable y las condiciones más que razonables. Si quieres te mando un mail a la dirección que me digas y te cuento un poco de historia del proyecto, sus dificultades y sus compensaciones. A partir de ahí tu decides.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

Una de las cosas que más me gustan de este blog, es que hablas de historia, que nos haces recordar momentos y situaciones pasados. Otra es que nos haces com - prender muchas otras.

Otras veces en este y otros blogs hemos hablado de formación e inicativas como la que haces a mi me parece que son fantásticas y que deberían ser subvencionadas con más fondos en lugar de subvencionar tantas memeces como se hace en este pais. veriamos a más chavales ilusionados y preparados para el futuro. En definitiva, avazariamos.

El video, en el nivel de los anteriores. Excelente.
Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Me alegro de que disfrutes. Yo también me lo paso fenomenal. Y la verdad, ordenando ideas veo que hay un montón de cosas que se podrían mejorar con un poquitín de empeño.
Gracias por tus comentarios, que siempre añaden un plus de reflexión.
Un saludo.

rousal dijo...

Bueno, bueno... como siempre GENIAL!.
Menudo hermano que me tocó en la rifa jajajaja.
Bromas aparte me gustaría decir que en educación estamos a años luz de cambiar nada..... Al que se sale del camino marcado ZAS!.
En nuestro sistema educativo no hay lugar para la creatividad ni para el que aprende de forma distinta, solo se trabaja la memoria y se alaba al que posee un buen expediente.
¿Cómo pueden pretender alargar la educación obligatoria hasta los 18 años si no saben qué hacer hoy en día con muchos de esos chic@s que antes de los 16 ya se descuelgan de la enseñanza?
Hay que invertir muchos dineros en educación sí, pero no tal y como lo hacen hoy en día. En vez de copiar a los paises vecinos (Francia, Gran bretaña....)cuyos sistemas educativos son un fracaso social importante, podían tomar nota de aquellos que llevan decadas demostrando su eficacia (Noruega, Finlandia, Canada....).
Y no sigo que me enrollo.(JUASSS)
Un besazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Rosa:
Así da gusto llegar a la depre del domingo, enseguido consigues que recupere el optimismo (¡jipi hei!).
Supongo que si vamos haciendo cada vez más ruído finalmente terminaremos cambiando algo, aunque no sé yo... con este nivel de dirigientes que tenemos, no está fácil.
Un beso.

Germán Gijón dijo...

Hola, Javier:
el espíritu de iniciativa está bajo mínimos. Yo no entiendo de educación, pero me consta que es necesario orientar a los jóvenes de una forma eficaz hacia lo que puedan desarrollar con garantía de interés y aprecio, aquello que en un futuro pueda acercarles a la excelencia. El artículo de Josep centra su ironía en este tema, pero al fin y al cabo la conclusión es la que reflejas en este.
Gran reflexión, don Javier.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola German:
Estoy 100% con lo que dices. Los jóvenes son el futuro y tenemos que orientarles para que piensen por si mismos con creatividad. Sólo así podremos (podrán)construir una sociedad mejor.
Un abrazo.

MaS dijo...

y digo, ¿qué vamos a hacer los que estamos ya en el tren en marcha?; me parece bien apostar porque en el futuro las personas sean diferentes (no me atrevo a decir mejores), y que siendo así, sean tambien excepcionales profesionales.Pero, y nosotros, los currantes, los que somos capaces de fotografiar el pasado, de alertar sobre el futuro, los que esperamos que esos noveles empujen...¿nosotros qué vamos a hacer?...huelo un poco a victimismo, sí, es verdad que algunos han sido lanzados en marcha, y se han quedado a dos velas, y solo éstos tienen derecho a torcer el morro, los demas, los que seguimos...¿qué vamos a hacer?.
Yo por lo pronto, seguiré preguntando.
Un saludo cordial, M.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola MaS:
Menudas preguntas. Vaya lío que me has buscado.
Vamos a ver, yo me pregunto: ¿Podemos ser ahora como queremos que sean los jóvenes del futuro? ¿Tenemos que conformarnos y esperar a que otros solucionen los problemas que vemos que existen? Es decir, ¿Podemos hoy y ahora ser imaginativos, sensibles, emprendedores…? Pues claro que sí. Muchas personas lo son, ¿Nosotros por qué no? Estamos hablando de ACTITUDES no de herencia genética, luego todo es posible… si queremos.
Lo que pasa es que ahora esas personas con ACTITUDES positivas son (¿somos?) más bien una minoría y el entramado social no es que ayude precisamente a que sean mayoría ¿verdad? Pero en nuestra mano está intentar pertenecer a ese colectivo y además tratar de extenderlo a los que nos rodean. Todo no pueden ni deben ser lamentaciones, yo pienso que (por ejemplo) la Red está de nuestro lado si sabemos utilizarla (yo concretamente necesito un poco más de rodaje, eso sí). Tenemos que utilizar todo lo que está a nuestro alcance, porque nadie nos va a cambiar la sociedad de la noche a la mañana.
Para mi pensar en todo esto es más que suficiente para mantener “alta la moral”, primero porque yo personalmente voy a ser más feliz y segundo porque confío en que los que me rodean también lo van a ser si consigo tener esa influencia positiva que pretendo. ¿Y tu? ¿Vas a dejar que el tren te lleve a cualquier parte?
¡Uff! No sé si en tan poco espacio he conseguido contestar a tus preguntas o he dejado más encima de la mesa.
Un abrazo.

Josep Julián dijo...

Hola Javier:
Por lo que a mí respecta no sólo soy partidario de complementar la enseñanza reglada con actividades como la que comentas sino que, pionero que es uno, tuve el privilegio de pasar por una experiencia única cuando hacía bachillerato y de eso hace ya la tira.
Aprendimos más literatura en esos dos meses de "extra-escolares" que en un par de cursos reglados. Y eso me ha llevado a poner en práctica pequeños (muy modestos, la verdad) talleres con chavales que acaban bachillerato sobre temas de management.
Fenomenal iniciativa y al menos, que sepan lo que hay "ahí afuera". Por poco que penséis que hacéis, yo creo que es mucho, la verdad.
Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Josep Julián:
No sé por qué, pero te imagimaba también a ti metido en estos líos.
Lo cierto es que nuestro sistema educativo tiene tantas carencias que (permíteme la exageración) se aprende más en las extraescolares.
No sé si "granito a granito" conseguiremos llenar la "tacita", como decía aquel anuncio, lo cierto es que sentir que haces lo que debes da muchas satisfacciones. Y en mi caso, a pesar de que me quejo mucho de la Administración, puedo tomar este tipo de iniciativas sin demasiados obstáculos. Que no es poco.
Un abrazo.

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