Llegamos a Córdoba, segunda etapa del viaje. Aquí todo vuelve a ser más... normal: Ciudad grande, más de 2 millones de habitantes, arquitectura colonial, mucha población estudiantil, bares, restaurantes, mercadillos... Museos y sobre todo, Centro de la Memoria.
Una importante fuente de información son los taxistas. Hemos tenido suerte en este viaje, nos hemos relacionado con varios con una destacable sensibilidad social y medio ambiental. El que nos llevó al hotel desde el aeropuerto era uno de ellos. Intento hablar mucho con ellos, a veces ayuda a conocer mejor la ciudad, el país, otras, te deforma la realidad. En cualquier caso aporta una experiencia sin igual.
Tema importante presente en todo el viaje: En Argentina y Chile se hizo lo que aquí quedó pendiente en la Transición: En todas las ciudades que visitamos se han habilitado centros donde se han recogido todo tipo de fotografías y documentos que recuerdan que lo de las dictaduras militares fue un auténtico exterminio de cualquier disidente. En estos lugares se recuerda con nombres y apellidos a todos aquellos que fueron asesinados y desaparecidos. Muchos recordaréis la extraordinaria lucha de las "Madres de la Plaza de Mayo" que, por cierto, todavía hoy siguen luchando para que aparezcan los restos de sus hijos, y sobre todo los niños robados a muchas mujeres antes de matarlas o hacerlas desaparecer.
El laberíntico Centro de la Memoria de Córdoba, resultaba especialmente emocionante puesto que era una antigua comisaría donde se había torturado a centenares de personas.

















