Las Patrias gozan de una gran ventaja con respecto al resto del imaginario humano: Que saben que haremos por ellas lo que nos digan sus representantes:
¡Cualquier cosa!
Y cuando digo "cualquier cosa", quiero decir lo que digo: CUALQUIER COSA.
Mentir, saquear, humillar, violar, matar... e incluso morir (ahí están los "novios de la muerte"). Los políticos saben que es muy fácil manejar a las masas y movilizar en ellas los instintos más despreciables, poniendo a la Patria como pantalla. No importa la razón ni el motivo, la exaltación patriótica siempre está ahí, esperando su momento.
Lo irracional siempre por delante.
Sin embargo estos seres que han degradado la palabra "Política" hasta lo más bajo,
Nos humillan.
Nos explotan.
Nos engañan.
Nos mienten.
Nos roban la Sanidad, la Educación.
Nos echan de nuestras casas.
Es igual, les perdonamos todo.
Y somo tan mezquinos que nos quedamos encogidos en casa echándole la culpa a otros que están igual o peor que nosotros. Pero la Patria que no nos la toquen.
Lo siento, yo jamás podría compartir ni tener nada en común con esta gentuza y mucho menos ante algo tan irracional y etéreo como son las Patrias.
Con quien sí tengo muchas cosas en común es con todas las victimas de Políticos y Patrias. Es con ellos, junto a ellos, con quien tengo que trabajar para mejorar la sociedad, el mundo.